En Condé Nast Traveller armaron un listado de 10 tendencias de viajes para 2022. La lista es una cruza muy extraña entre algunos puntos atendibles, otros muy tirados de los pelos y algunos ya bastante obvios en la era prepandemia. Revisemos la lista de tendencias.

  1. Destinos libres de restricciones. Es un poco obvio, pero es un punto atendible. Este año vamos a ver que crecerá el listado de naciones que facilitará el ingreso de viajeros internacionales, al menos con vacunación completa. PCRs y otros exámenes seguramente van a ser menos requeridos, aunque algunos países como China muy probablemente todavía mantengan fronteras cerradas un tiempo más.
  2. Regreso del viaje de larga distancia. Con más países abiertos a los viajeros internacionales muchas rutas aéreas suspendidas van a volver. Condé Nast Traveller es bastante optimista en este punto, pero las idas y vueltas de omicron marcan que tal vez el «long haul» sea más protagonista en 2023 que este año.
  3. Retiros espituales y de desarrollo personal. Este es el primer punto de la lista que me parece muy arbitrario. Es un tipo de viaje que ya se daba bastante antes de la pandemia, y no me termina de convencer que los primeros viajes post 2020 sean para «reencontrarse a sí mismos».
  4. Turismo extremo y a locaciones alejadas. Depende mucho del éxito del punto 2. Dudoso
  5. Turismo de lujo todo incluido. Cada vez más alojamientos de lujo apelan al all inclusive para limitar las interacciones de sus viajeros con el entorno y alejar las preocupaciones por el covid-19. Pero, más allá de alguna justificación temporal, la tendencia ya viene desde hace años, gracias a la consolidación de la desigualdad de ingresos a escala global y la existencia de un grupo de personas con presupuestos muy generosos para viajar.
  6. Campos turísticos de entrenamiento para cosmonautas. Cualquiera. El turismo espacial está más en la agenda de los medios que del mercado turístico. Encima son excursiones que andan en los 30 mil dólares por personas. Igual ver punto 5.
  7. Turismo de sanación por alucinógenos. Esto tampoco es muy nuevo, y en países como México y Perú es un tipo de oferta turística bastante consolidada.
  8. Trabajo remoto en lugares turísticos más remotos. Con la consolidación de las videoconferencias y las mejoras de conectividad, hoy ya se puede teletrabajar desde lugares más remotos y no necesariamente urbanos. También hay naciones trabajando en visas temporales, y a eso hay que sumar la expansión de formas de cobro más económicas, ya sea por criptomonedas o por bancos digitales.
  9. Senderismo de aventura. Bastante atado al punto 2. Es un nicho de mercado, pero que es útil para destinos con baja capacidad de carga. Igual no es algo muy novedoso que digamos.
  10. Lugares promocionados en series por streaming. El viejo product placement, pero en lugar del cine, en Netflix.
Malecón de Puerto Progreso
Malecón de Puerto Progreso

De toda la lista de Condé Nast Traveller, me parece que la 1 y 8 son las más interesantes, seguida por la 2. Luego hay algunos puntos que ya marcan tendencias en desarrollo prepandemia -3, 4, 5, 7, 9- y otros que no sé que decir -la 6, por ejemplo.

La lista, acá

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