Combis

Siempre pensé que nunca se puede conocer una ciudad si no usas el transporte público más masivo, como los micros/ buses/ colectivos, metros/ subtes y trenes suburbanos. Muchos turistas tienden a viajar casi exclusivamente en taxis o en servicios de transporte incluidos en los tours, lo cual, en cierta medida, te preserva dentro de una “burbuja” que no te permite conocer mejor los lugares que visitas. Sé que hay razones de seguridad para este tipo de comportamiento, pero a veces estas medidas son un tanto exageradas. Y, como vamos a ver más adelante, usar taxis no siempre te previene de robos u otros problemas.

Vamos por partes con el tema del transporte en Lima, por orden de utilidad para los viajeros. Al momento de escribir esta entrada, el cambio era, aproximadamente, de 3,10 soles por cada dólar.

Llegada al aeropuerto: en el hall del aeropuerto de Lima hay servicios de taxis autorizados. Contraten siempre en los mostradores, donde les darán un número y les asignarán un taxista. El servicio arranca desde 25 soles (algo menos de 10 dólares), y se encarece cuando más lejos van. Es más caro que en los taxis en la calle, pero les recomendaría, por un tema de seguridad, optar esta vez por pagar un poco más. Más adelante me explico en la parte sobre taxis.

Combis y micros: el transporte de Lima se destaca por ser un poco complicado, y buena parte de esto se provoca gracias a las agresivas combis, que hacen todo tipo de maniobra para conseguir más pasajeros. Hay un precio oficial para los boletos, que aparece en un listado de tarifas, usualmente pegado en las ventanillas de la combi. Pero este precio no siempre es el que cobran. De acuerdo a la distancia, es posible negociar la tarifa. Por ejemplo, por distancias cortas se puede pagar “china” (0,50 soles); por recorridos un poco más largos, entre 1 y 1,20 soles. En ocasiones, también depende de la demanda que exista en ese trayecto y cuán completas vayan las combis. Por la noche -después de las 22 horas- el boleto es un poco más caro; y en feriados cuesta un 50% más. Pero el precio suele ser objeto de conversación entre los cobradores y pasajeros; los segundos siempre quieren pagar como mucho un sol, y los cobradores a veces quieren un poco más. Presten atención a ese tipo de conversaciones. Por cierto, las combis suelen ser, en su mayoría, de tamaño un tanto pequeño. Si son un poco altos, van a estar muy incómodos. Si pueden, viajen en líneas de micros con unidades un poco más grandes. Si bien hay paraderos, normalmente estos micros se detienen en cualquier lugar, salvo en lugares donde haya mayor control policial, como sucede en zonas como Miraflores. En los paraderos no hay ninguna organización por cola u orden de llegada; apenas llega la combi, los pasajeros se abalanzan sobre ella. Así que si quieren subir, en particular en horas pico, preparénse para ser un poco agresivos, aunque les moleste un poco. Tampoco hay muchos miramientos con el tema de sexo o edad; el primero que llega a la combi, sube sin más. Para bajar, avisen al cobrador.

Micros de larga distancia u ómnibus: si van a viajar a provincias, sepan que Lima carece de una terminal de buses. Tendrán que ir hasta las oficinas de cada compañía, que suelen estar en zonas como La Victoria o por la avenida Javier Prado Este. Averiguen donde se encuentra la terminal de cada línea antes de comprar los pasajes.

Taxis: el servicio de taxis de Lima es altamente informal, y la mayor parte de ellos no está registrado. Si bien son más económicos que en otras ciudades latinoamericanas, el problema central es la seguridad; muchos limeños les pueden contar de casos de robos cometidos en los taxis. Por ello, si están muy preocupados por su seguridad, opten por usar servicios de autos que les recomienden en su hotel o los enviados por servicios de radiotaxi, como Taxi Real o Aló Taxis. Si de todos modos optan por tomar taxis en la calle, recuerden que éstos no tienen taxímetro. Eso significa que deben negociar previamente la tarifa antes de subir. Normalmente, el precio que te pide el taxista puede ser discutido, y pagar uno o dos soles menos a lo pedido. Ojo: si les ven pinta de gringos o turistas, es muy probable que les pidan una tarifa más alta. Consulten a habitantes locales por los precios que normalmente se pagan por el trayecto que piensan hacer. De todos modos, tengan cuidado, en particular por la noche.

En zonas un poco más alejadas de las áreas turísticas de Lima se pueden encontrar mototaxis, como los que hay en muchas ciudades de provincias. Pero si permanecen en las zonas más usuales para el turismo -Miraflores, San Isidro, Surco, Cercado de Lima, Barranco- difícilmente vean alguno.

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