Productos tipicos

Hay al menos dos entradas posibles al tema de los souvenires que compramos en los viajes. Podemos arrancar desde las prácticas de los turistas, e hipotetizar una serie de funciones de estos objetos. Uno, la hipótesis experiencial: los souvenires tienen mayor o menor valor de acuerdo con su conexión con nuestra experiencia de viaje -por ejemplo, vincularse con esos recuerdos felices. Dos, la idea de que la industria ha colonizado nuestros recuerdos a tal punto que necesitamos esas mercancías para rememorar nuestro pasado viajero. Tres, el consumo irónico y distanciado de objetos relacionados al viaje, a los que sabemos sin mayor valor u originalidad, pero aún así los integramos a un marco de consumo.

Nairobi, Africa y los imaginarios

A la hora de vender ciertos destinos, es bastante común que la publicidad se concentre en una serie de atributos puntuales, que están destinados a despertar el interés de los posibles compradores. El problema es que, a veces, esos atributos, más que una descripción de realidades existentes, más bien son recreaciones de ciertos imaginarios sobre destinos. Por ejemplo, asumir que África, como continente, necesariamente debe ser pensada como un amplio espacio caracterizado por la vida animal «exótica».