Castillo de Buda, Budapest

«Facilitada por un almacenamiento sencillo y barato, formatos estandarizados de base de datos y maduración de la infraestructura de interconexión de la información, la eficiencia con que hoy es posible movilizar la información no tiene precedente. Posee escaso sentido que la información se ubique en un punto fijo. Ni atada ni limitada por su ubicación geográfica, la información recolectada en un sitio puede transmitirse fluidamente a otro, ya sea registro por registro o en masa. La movilidad de la información, sin embargo, no está en función del hardware y software de red, sino también del entusiasta incremento en la adopción y uso de redes por actores sociales e institucionales. A menos que optemos por no hacer contactos -para participar socialmente en una forma u otra-, el oscurecimiento no puede alcanzarse por reubicación. La información en formato electrónico digital no sólo se esparce en múltiples puntos, sino que también es accesible desde múltiples puntos. La red de información resulta completa, científica y precisa; los datos de quiénes somos y qué hemos hecho nos siguen a todas partes, y a veces incluso nos preceden» (Nissembaum, 2010:55).

En los últimos años, una de las tendencias más obvias que se ha dado en la Web es la consolidación de las redes sociales y servicios que buscan obtener de los usuarios una serie creciente de datos. Esos datos luego son usados para personalizar la experiencia de uso, pero fundamentalmente tienen importancia a la hora del marketing.

Redes sociales y eventos privados

Siete fotos publicadas en Path, seis mensajes en Twitter messages (cinco con fotos), seis fotos en Instagram y dos personas que hicieron check in en Foursquare. Audiencia estimada: tres millones de personas. ¿Un gran evento? No, un almuerzo entre unas 15 personas, y que involucraba a algunos participantes muy populares en los medios sociales. Lo contaba Nick Bilton en The New York Times algunos días atrás.

Flickr y las geofences

A veces hay notas y temas que quedan sepultados debajo de una larga lista de favoritos en Google Reader e Instapaper. Más cuando te tocan esas semanas con viajes. Y la aparición de las «geofences» de Flickr hace unas dos semanas fue uno de esos casos. Se trata de una innovación bastante interesante, y que da un poco de esperanza sobre el futuro (poco prometedor) de uno de los principales sitios de publicación de fotos en la Web.

Si van a su página de preferencias de geolocalización, van a poder configurar hasta 10 zonas o «geofences»