Calle Defensa

Habrán leído la noticia en muchos sitios de tecnología: en Estados Unidos, Instagram ya tiene más usuarios activos por día desde dispositivos móviles que Twitter. La comparación da 7,3 millones de Instagram contra 6,9 millones de Twitter. El dato circuló mucho, aunque era bastante previsible que algo así terminaría pasando. Instagram decidió de entrada que se concentraría en los dispositivos móviles, y que su sitio Web apenas serviría para ver fotos puntuales. Además, no permitió en ningún momento la creación de clientes alternativos de acceso, con lo que concentró todos los usuarios en su aplicación y en dispositivos móviles. Bastante diferente a las formas de acceso de Twitter en la actualidad, con muchos clientes diferentes y un uso muy relevante desde el sitio Web.

El problema, en todo caso, son las conclusiones: el éxito de Instagram sobre dispositivos móviles es el producto de una decisión de mantener una comunidad con formas muy limitadas de interacción con otras aplicaciones.

Instagram, hora de mayor apertura

Una de las razones de la popularidad de Twitter, allá por 2007, fue la posibilidad de poder usar como una red de mensajes cortos desde múltiples aplicaciones y dispositivos. No estamos obligados a usar la página Web de Twitter o las versiones oficiales para los dispositivos móviles; más bien, tenemos una enorme cantidad de opciones disponibles. Esa posibilidad, desarrollada a partir de una API pública y documentada, luego fue imitada por otras empresas, en particular por las posibilidades que brindaba con respecto a los teléfonos y la fragmentación de sus sistemas operativos.

Pero esa posibilidad de publicar desde múltiples aplicaciones y dispositivos no fue copiada por una de las estrellas emergentes del mercado de las aplicaciones para móviles: Instagram