De Meerkat a Clubhouse, el problema de los first movers

Clubhouse

En 2015 Meerkat se hizo muy popular por ser de las primeras aplicaciones que apostaron por la transmisión de video en vivo. Está claro que tuvieron éxito en imponer una tendencia, porque rápidamente Twitter, Google y Facebook lanzaron herramientas similares para sus usuarios. En lo que no tuvo éxito Meerkat fue en sobrevivir como empresa. No logró crecer lo suficiente y en 2016 cerró su operación principal y cambió su nombre a Houseparty, con el foco en las conversaciones de video entre amigos. Todavía existe y no les va tan mal -hace no tanto los compró Epic, la empresa de videojuegos- pero son un competidor más en el campo del video en vivo.

Clubhouse es otra de las empresas que logró crear una tendencia con sus salas de audio. Podríamos describirlas casi como un Zoom de audio con mejores funciones de moderación. La aplicación tuvo un rápido éxito, a pesar de que sólo era por invitación y únicamente para iOS (iPhone). El problema: como tuvieron que tomarse su tiempo para desarrollar la app de Android y escalar las capacidades del sistema una buena cantidad de plataformas digitales tuvo la oportunidad de lanzar funcionalidades similares.

turned on black samsung smartphone between headphones
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Y así, en apenas semanas Telegram, Twitter, Slack, Reddit, Discord, Facebook y más se unieron a los que lanzaron o estar por lanzar sus propias herramientas de salas de audio. En tanto Clubhouse todavia no había salido del entorno de Apple, y Android es claramente el sistema operativo dominante para los móviles en el resto del mundo, hay mucho espacio para crecer antes que Clubhouse tenga la oportunidad de concentrar el mercado. No tuvieron la ventana de tiempo que si tuvo Zoom, que ya estaba presente en las principales plataformas cuando la crisis de la pandemia comenzó, y pudo posicionarse de forma tan sólida que ni Google o Facebook lograron por ahora desalojarlo a los márgenes.

Las señales de la temprana crisis de Clubhouse son bastante claras. La principal es que entre febrero y marzo la cantidad de downloads de la aplicación cayó en un 72% desde el Apple Store; de 9,6 millones a 2,7 millones. Es casi el mismo nivel de enero, cuando llegó a 2,4 millones de downloads. A partir de abril ya comenzaron a aparecer las alternativas en otras plataformas, por lo que la presión sobre Clubhouse está creciendo.

La llegada de la versión para Android es muy próxima -tal vez en apenas algunos días. La cuestión es si llega a tiempo para salvar a Cubhouse de convertirse a una aplicación más en el mercado de las salas de audio antes que en la principal empresa de ese mercado. Y aquí, una apreciación personal: nunca terminé de ver este tipo de funcionalidad como algo masivo. Funciona bien como nicho para grupos de usuarios interesados en conversar en tiempo real sobre cuestiones puntuales, pero no creo que atraiga a la mayor parte de quienes usan plataformas sociales. Como práctica, es bastante demandante de tiempo, requiere de cierta conectividad mínima -gran diferencia con los podcasts, que se pueden bajar previamente- y exige encontrar salas con temáticas muy interesantes.

Pero se trata de un mercado que permitiría un cierto nivel de segmentación. ¿Podría posicionarse Clubhouse como el espacio para conversar sobre noticias, a la manera en que Twitter lo hace con sus tweets? ¿O ir hacia el mercado del entretenimiento? Hay otra apps que buscan posicionarse en el mercado de las conversaciones, caso Stereo, o los grupos privados de audio, como Capuccino. Tal vez Clubhouse deba ir más allá de las salas de audio si quieren mantener su posición de innovador en el segmento.

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