Hiperturismo y las nuevas agendas del viaje

Barcelona en Blanco y Negro

El cambio de prioridades en el mercado turístico en los últimos dos meses ha sido de dimensiones absolutamente desconcertantes. Toda una serie de temas ha salido de la agenda. Uno de los que más me interesan es el de overtourism, que aquí suelo llamar hiperturismo a falta de alguna traducción consensuado. Habia hecho algunas reflexiones en una entrada anterior, pero ahora me interesa analizar que está pasando en los destinos que siempre aparecían cada vez que hablábamos de lugares ya saturados de turistas.

Claro, el gran tema es que la agenda del hiperturismo es que nadie imaginaba que de golpe el turismo internacional se desplomara. Queríamos menos turistas, pero no quedarnos sin turistas. Es un buen momento para discutir sobre los equilibrios, pero también sobre los modelos de negocios. La expansión comercial vía un turismo muy masivo antes no cerraba por el lado de la sustentabilidad urbana y ambiental. Pero la ausencia de turistas deja a buena parte de los habitantes de estas ciudades sin forma de sostenerse económicamente.

Venecia

Sobre Venecia, El País de España publicó hace algunos días una nota donde los locales ya encuentran en la vida cotidiana el impacto de la ausencia total de turistas. La nota cita a un consejero cultural de Venecia, Maurizio Crovato:

¿Ha visto? (La ciudad) Está preciosa, claro. Pero es una visión egoísta. Hemos pasado de 30 millones de turistas a ninguno. Ahora vemos que hay mucha gente que no tiene ni para comer. Me acaba de suceder con un amigo… La crisis sirve para reflexionar, y esta ciudad deberá volver a empezar. Aquella masificación que hemos vivido no volverá en el corto plazo.

Lo que se puede ver en la ausencia de turistas en Venecia no es solo la crisis que se da ahora. La gran pregunta es que va a suceder con una ciudad que tomó una vía concentrada en el turismo masivo. Tanto que la población local, presionada por el alza de los precios de los departamentos y casas se tuvo que ir de Venecia. Hoy la ciudad está notablemente vacía, y su principal fuente de ingresos está cerrada. Incluso con la reapertura parcial es dudoso que al menos por un tiempo la torta alcance para todos.

Barcelona

Y otro caso es Barcelona, una ciudad que ya desde hace años viene intentando manejar la tensión entre el turismo masivo y su propia población. Con 30 millones de visitantes al año, algunas zonas de la ciudad comenzaron a expulsar a los inquilinos locales para volcarse al alquiler temporario, mientras otras zonas eran ocupadas por los visitantes.

Al menos Barcelona cuenta con 1,6 millones de habitantes contra los 50 mil de Venecia. Pero en una superficie mucho mayor. Durante las semanas de cuarentena estricta no podía encontrarse nadie en la calle, y recién en los últimos días la vida a comenzado a normalizarse de a poco. Pero sin turistas por ahora. La viabilidad comercial de muchos bares y negocios de Barcelona está en seria duda. Y con ellos un gran número de puestos de trabajo.

Al igual que en Venecia, la ciudad ahora es mucho más disfrutable. Siempre y cuando, claro, se siga teniendo trabajo.

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