La crisis del viaje, de AirBNB a GoPro

La paralización del mercado de viajes, las restricciones a la movilidad global y la caida de la demanda tiene algunas consecuencias bastante previsibles y otras menos esperables. Revisemos dos de las empresas que están siendo muy afectadas por las crisis del viaje: AirBNB y GoPro. La primera casi como un tema obvio, pero en el segundo caso es interesante como su posicionamiento como cámara enfocada en deportes de riesgo y turismo es ahora un problema.

Alquileres temporarios, crisis total

En 2019 AirBNB perdió 674 millones de dólares. Eso fue bastante más que en 2018, cuando en principio habían ganado algo menos de 19 millones de dólares antes de pago de intereses. La facturación creció un 32% durante 2019, pero los gastos subieron más rápido.

La crisis del coronavirus ha llevado a que la tasa de cancelaciones de los alojamientos temporarios sea de alrededor del 90% para los próximos meses, según Business Insider (es la misma nota del enlace anterior). Y además la compañía se comprometió a devolver integramente el dinero a los huéspedes sin las penalizaciones habituales. Algo que enojó bastante a los anfitriones. Para detener un poco el enojo, AirBNB se comprometió en los últimos días a crear un fondo de ayuda para quienes alquilan sus propiedades y hoy vieron disminuir sus ingresos a cero.

Desde ya, con los números que ya vimos de 2019, y con la brutal caida de ingresos, AirBNB va a tener que recortar gastos -ya congelaron toda la parte de marketing- y salieron a recaudar más dinero. Obtuvieron mil millones de dólares por parte de fondos de inversión, pero es probable que deban salir a buscar más financiamiento si no quieren quedarse sin efectivo para fin de año.

Con esta crisis aparecen además críticas al manejo financiero de AirBNB, en particular su tasa de gasto. No era un tema tan relevante cuando la compañía podía conseguir dinero, incrementaba sus ingresos y se preparaba para una oferta pública de acciones. El escenario actual es completamente diferente. Para los próximos días podemos esperar más recortes de gastos y más búsqueda de fondos, sobre todo si ya va quedando en claro que el desplome del mercado de viaje se extiende para todo el resto del año.

GoPro, un camino cada vez más incierto

GoPro viene ya desde hace varios años con problemas financieros. A pesar de ser la marca de cámaras de acción más conocida del mercado, enfrenta una dura competencia, tanto de otras marcas reconocidas como de compañías chinas que venden productos similares a costos mucho menores. Y ahora suma un nuevo problema: el principal uso de las cámaras de GoPro es para deportes de acción y viajes.

Para la empresa, justamente por su uso, el verano boreal es su momento fuerte, además de la Navidad. Los meses de verano son la temporada alta de viajes y todo parece indicar a esta altura que esta crisis recién podría comenzar a dar respiro en el último trimestre, con lo que 2020 aparece como muy complicado para la compañía. Y GoPro no tiene muchas reservas como para enfrentar una caída muy pronunciada en las ventas.

La empresa tiene 150 millones de dólares en reservas de efectivo, y una deuda de 148 millones de dólares, según cuentan en Motley Fool. Lo que asoma otra vez como posibilidad es que GoPro finalmente sea vendida a una empresa con mejor situación financiera. Ya estuvieron explorando una venta el año pasado, pero la mejora relativa de la situación le permitió continuar como una empresa independiente. Ahora, si la pandemia del coronavirus continúa por el resto del año y sus principales mercados siguen paralizados va a ser difícil para la compañía mantener su independencia.