Aniversario 16 de blog de viajes: Turismo y discursos en crisis

Entre 2003 y 2019 seguro hay un montón de diferencias en el mercado turístico. La migración hacia lo digital de la gestión, venta y publicaciones sobre viaje es seguramente algo a destacar. En particular, y en relación a las temáticas sobre las que suelo publicar en este blog, las plataformas digitales son el espacio preferido para publicar sobre viajes tanto para usuarios como para empresas, mientras que el papel y otros soportes se concentran cada vez más en los nichos de mercado -algunos de esos nichos, claro, son muy rentables y por eso no van a desaparecer rápidamente.

Pero si, a modo de balance anual, tengo que pensar que tendencia se viene afianzando en los últimos años -sin que se nos hubiera pasado por la cabeza allá por 2003- es el crecimiento y consolidación del discurso crítico hacia el turismo. No desde sectores académicos, donde siempre estuvo presente, sino en espacios relacionados con la planificación urbana, el medio ambiente y políticos.

La larga luna de miel del turismo

Durante muchos años, el turismo se benefició de una representación muy beneficiosa de sus actividades, tanto desde lo económico como desde lo cultural. Pero eso se terminó hace tiempo. A partir de la consolidación de tendencias como la sobreturistificación, por la cual las ciudades más visitadas del mundo comenzaban a tener demasiados turistas, el panorama se comenzaba a complicar. En ciudades como Barcelona, Amsterdam o Venecia hoy las políticas se orientan a reducir o al menos mantener en los niveles actuales la cantidad de visitantes. No es el caso de América del Sur, que podría tener muchos más turistas internacionales, pero recuerden que estamos hablando de las ciudades más visitadas del mundo. Esto es, las que más visibilidad tienen en el mundo turístico.

Siempre hubo críticas al impacto ambiental del turismo, pero hoy se las puede encontrar mucho más a menudo. Desde el «flight shaming» que busca reducir la cantidad de vuelos que toman los usuarios para disminuir el impacto sobre el medio ambiente a los usos de los recursos naturales en muchos destinos o industrias, como los cruceros.

Una hipótesis que podríamos explorar: a medida que el turismo comenzó a enfatizar cada vez más lo de «vivir como un local» comenzó a comprar los conflictos locales. Así, hoy tenemos los crecientes conflictos en habitantes permanentes y alquileres temporarios, que están llevando a que muchas ciudades europeas establezcan más límites para evitar que caiga la oferta de alquileres permanentes. «Vivir como un local» suena muy lindo planteado como propuesta de marketing, pero cuando te mete de lleno en los conflictos urbanos ya no suena tan bien.

El cambio en los discursos

A medida que las críticas al turismo se hacen más visible, y temas como la sobreturistificación y el impacto ambiental se hacen cada vez más usuales, una buena parte del mercado turístico sigue sin reaccionar. Desde discursos que vuelven a «el turismo siempre es bueno para todos» hasta el dominio del «sigue tus sueños» y la presentación del viaje como un «éxito individual» en Instagram, podemos rastrear muchas representaciones en el mercado turístico que van a complicar abordar estos temas conflictivos en los próximos años.

Se vienen años complejos para el mercado turístico, que va a tener que comenzar a salir de su tradicional actitud de huirle a toda discusión sobre conflictos. Al menos en este blog vamos a seguir abordando esas agendas sobre las críticas al mercado turístico. Tenemos 16 años en esto, y esperemos seguir al menos algunos más :)

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