Hasan Minhaj y el otro lado de los cruceros

Hace algunos días Netflix publicó un episodio de «Patriot Act», el programa de Hasan Minhaj, que está dedicado a los aspectos negativos de la industria de los cruceros. Me interesa analizar la estrategia del programa, porque, si bien tiene algunos puntos esperables, dedica la mayor parte de la emisión a concentrarse más en los pasajeros de los cruceros y sus potenciales problemas antes que en temáticas ambientales y laborales.

La primera parte del programa repasa algunos temas que serán familiares para quienes hayan leído textos críticos con la industria de los cruceros. Entre ellos, el impacto ambiental por su consumo de combustible, la generación de grandes cantidades de residuos y el uso de banderas de países de «conveniencia» para pagar menos impuestos y tener que enfrentar legislaciones laborales menos estrictas. Pero la segunda parte del programa me parece más interesante, porque la estrategia de Minhaj y programa es clara: lo que le interesa es marcar que tipo de problemas pueden enfrentar los pasajeros estadounidenses en los cruceros.

En lugar de enfatizar los problemas que enfrentan otros, como los trabajadores de los cruceros, o marcar el impacto ambiental, Minhaj se concentra en los eventos negativos que un número de pasajeros han tenido en los cruceros. Parece una decisión bastante razonable por el tipo de público que mayormente tiene el programa, que son los estadounidenses. Y que, justamente, son la principal nacionalidad en los cruceros. El 90% de estos viajes, de acuerdo al programa, pasa por puertos estadounidenses. Y el mercado mundial se divide mayormente entre 3 compañías: Royal Caribbean, Carnival y Norwegian Cruises.

Por ejemplo, se habla de la normativa conocida como «Death on the High Seas Act» o DOHSA, que fue promulgada por Barack Obama. Si bien esta normativa exige a las empresas de cruceros informar sobre una serie de delitos cometidos a bordo, en el programa se ve como también permite que determinadas figuras puedan ser registradas bajo otras denominaciones, y no las deba informar a las autoridades estadounidenses. Hay otros temas interesantes, como la falta de guardavidas -que recién comenzaron a ser incorporados en los últimos años tras problemas muy serios, como niños que se ahogaron en las piscinas a bordo. Norwegian y Royal Caribbean tienen guardavidas desde 2017. Carnival todavía no los incorporó.

La decisión del programa de Minhaj de apuntar sobre los problemas de los pasajeros tiene sentido en Estados Unidos, pero le saca impacto en aquellos países donde todavía un número pequeño de turistas van a cruceros. Seguramente a las compañías del sector no les va a gustar mucho, porque justamente, en lugar de ir por consecuencias humanas y ambientales a mediano y largo plazo, se concentra en los actuales potenciales clientes de los cruceros. Si Minhaj quería molestar, seguramente lo consiguió.

El programa está en Netflix desde hace pocos días, es el episodio 4 del volumen 4. Está subido a YouTube, chequeen para poder agregar los subtítulos en español.

Busqué en los sitios corporativos de las distintas compañías de cruceros por comunicados de prensa acerca del programa, pero no encontré ninguna reacción al respecto. Si hallo algo en los próximos días actualizo.

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