¿Hay demasiados turistas en el mundo?

En The Atlantic se preguntan si ya no hay demasiados turistas en el mundo. Con alrededor de 1400 millones de viajeros internacionales como estimación para este año, parece una pregunta bastante razonable. Desde ya, yo sé que van a decir como lectores: que al menos ustedes viajan demasiado poco, y que el debate mejor se podría plantear para cuando puedan hacer algunos viajes más. Pero de todos modos el planteo de la cuestión nos permite repensar algunos puntos relacionados con el actual mercado turístico.

En primer lugar, los destinos con problemas de sobreturismo son relativamente pocos. Pero, claro, se trata de algunos de los lugares que más gente quiere visitar. Venecia, Barcelona, Bali, París, Amsterdam son algunos de ellos. La mayor parte de los destinos turísticos en el mundo están muy lejos de tener problemas ligados con tener demasiados turistas. Pero la fama de esos destinos impulsa el debate.

Segundo, es evidente que el crecimiento de las clases medias en muchos países ha impulsado el interés por los viajes internacionales., El caso de China, que hoy tiene más de 150 millones de viajeros internacionales, es un ejemplo obvio. Esa mejora en las condiciones materiales se combina con precios más baratos de pasajes aéreos y mayor flexibilidad en la organización de los tiempos de trabajo. A eso se suma que determinados tipos de gasto usuales algunas décadas atrás, como el pago de una hipoteca de una casa, cada vez es menos común, por el alto valor de las viviendas. Eso deja gasto libre para otros temas, como el caso del viaje.

Tres, y creo que es el punto más interesante, que un destino sea literalmente desbordado de turistas lleva a la aparición de tensiones sociales con los locales. Que los alquileres temporarios para turistas sea tan buen negocio resta lugares para los locales, como está pasando en ciudades como Amsterdam y Barcelona, e incrementa el valor de los alquileres a largo plazo. Si los locales, que son los votantes, se molestan cada vez más, eso llevará a la larga a legislación que limite ciertas prácticas turísticas, como los alquileres temporarios, los buses turísticos y más.

Cuarto, y por fuera de las ciudades con más viajeros, hay un creciente impacto ambiental en lugares cuyo mayor atractivo es la naturaleza. El crecimiento en la cantidad de turistas y la mayor demanda de comodidades, desde alojamientos hasta aire acondicionado, llevan a estos sitios s sufrir crecientes daños e su patrimonio natural. Como ejemplo, pueden chequear este documental sobre la playa mexicana de Tulum y el impacto del crecimiento del turismo en la zona.

En todo caso, es un tema en agenda para el mercado del turismo.En los próximos años veremos más limitaciones para acceder a determinados destinos, ya sea por regulaciones o por costos. Va a ser muy importante que se dé una mayor diversificación de los destinos turísticos, pero también comenzar a analizar de qué manera reducimos el impacto ambiental del viaje.

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