Ryanair y el problema de las tarifas demasiado bajas

En las entradas que dediqué en los últimos meses al mercado de cabotaje en Argentina, marcaba que 2019 va a ser un año particular. Antes que estar dominado por nuevas rutas como 2018, este año va a estar marcado por la necesidad de mejorar los ingresos de las aerolíneas de bajo costo locales, que tienen tasas de ocupación más bien bajas comparadas con otros países a pesar de que las tarifas estaban a precios bastante bajos.

El problema de las tarifas no sólo es local. Ryanair es la aerolínea que más innovó en este mercado, y que siempre se caracterizó por su enfoque ultra low cost. La clave siempre pasó por la tarifa más baja posible, y un foco en impulsar negocios relacionados, como cobrar por el equipaje, la comida, los asientos numerados, el abordaje prioritario, etc. En su último balance la compañía mostró un crecimiento muy interesante en la cantidad de pasajeros transportados, así como mejor facturación en los servicios extra. Pero la empresa va a ganar menos por una simple razón: los precios de los pasajes fueron más bajos que en trimestres anteriores.

La clave es el precio

Es que la fuerte competencia entre aerolíneas de bajo costo ha llevado a que el valor promedio del ticket cayera en un 7% en los últimos meses, y eso ha repercutido en los ingresos de la empresa. A eso hay que sumar algunas cuestiones puntuales -problemas climáticos serios, huelgas de pilotos, entre otros temas.

Las consecuencias a corto plazo son bastante previsibles. Ryanair seguramente tiene la capacidad de pasar el temporal financiero actual, pero si las tarifas siguen tan bajas como para no permitir ganancias adecuadas, las aerolíneas más pequeñas seguramente van a tener serios problemas para seguir funcionando. O sea, lo más probable es que durante el año comencemos a ver un nuevo proceso de concentración del mercado y, posteriormente, una suba de tarifas para recomponer las ganancias.

En vuelo
En vuelo

No deja de ser interesante, de todos modos, que un modelo de tarifas bajas pueda impulsar un proceso en el cuál las tarifas bajan demasiado. Parece que el precio no era tan cercano a cero, digamos. O sea, no se puede vivir de los servicios extra, finalmente.

Y para cerrar por donde comenzamos: este año se espera una mayor competencia para el mercado aéreo argentino, con la entrada de al menos un jugador nuevo -JetSmart- mientras el resto de las empresas aún tienen porcentajes bajos de ocupación en comparación con la industria global. Si no pueden recomponer el valor de las tarifas debido a la competencia, no sería extraño ver que en 2019 comencemos a ver un proceso de concentración del mercado local, con el reposicionamiento y posible salida de algunas de las aerolíneas de cabotaje actuales.

Un comentario sobre “Ryanair y el problema de las tarifas demasiado bajas

  1. Quién no se cansó de hablar y contarle a los familiares y amigos sobre los famosos vuelos Low Cost que te permiten recorrer Europa de una punta a la otra con solo 20 o 30 euros?

    Al momento de buscar y armar el viaje es casi imposible de no caer en el asombro cuando comparamos el mismo trayecto en tren que en avión, la diferencia de precio es muy grande y las horas de viaje no se quedan atrás.

    Esto genera una adicción a la filosofía Low Cost, convirtiéndonos en acérrimos defensores de esta manera de viajar.

    Por suerte para los viajeros argentinos que siempre pensamos que Europa tiene el pasto más verde, las aerolíneas Low Cost comenzaron a integrarse a nuestro territorio aéreo.

    Esta competencia generó que grandes jugadores de la plaza actual se vieran obligados a bajar los precios por quedar muy caros, lo cual favorece a los pasajeros.

    Respecto a los grandes competidores, esperemos que se llegue a un equilibrio en el cual los viajeros puedan seguir recorriendo el país en avión y las empresas puedan mantener una utilidad suficiente para avanzar en tiempos difíciles.

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