El proyecto de lograr que el camino hacia Choquequirao sea más fácil de realizar para los turistas ya lleva un buen tiempo en los papeles. Ya en 2011 se comenzó a hablar de un cablecarril que iría desde la provincia de Abancay, en Apurimac, hasta Choquequirao, con la posibilidad de llevar al menos 250 turistas por hora y 700 mil al año. Desde ya, ese cablecarril estaría conectado con Cusco vía una ruta.

¿Y por qué es importante Choquequirao? Porque se trata de la segunda ciudadela inca importante de la región, y permitiría sumar un nuevo atractivo a los visitantes, que hoy tienen a Machu Picchu como principal motivo para llegar hasta esta zona de Perú. Claro, Machu Picchu ya no puede crecer mucho más en cuanto a la cantidad de visitantes, y si las autoridades peruanas quieren seguir impulsando el crecimiento del turismo en el país tendrán que lograr, entre otras cosas, que los viajeros se queden más días y tengan más lugares para visitar. Una parte importante de Choquequirao ya ha sido excavada y está abierta para la visita de los turistas desde hace un buen tiempo.

Hoy visitar Choquequirao toma unos 5 días, debido a que la caminata hasta la ciudadela inca es de de 2 días.y hay que . Desde ya, es una caminata en la montaña, así que es físicamente exigente. El resultado es que al menos por ahora la cantidad de turistas en Choquequirao es muy baja, y que claramente, si se quiere insertar al lugar dentro de las rutas del turismo masivo, hay que facilitar el acceso.

El proyecto, que como contamos antes ya está dando vueltas desde 2011,  parece haber sido reflotado. El gobierno peruano ahora financiará el proyecto de cablecarril, que va a costar 62 millones de dólares. Una iniciativa similar fue ejecutada en Kuelap, en Chachapoyas. Los resultados, al menos en los números, son positivos para esta última experiencia. Este año llegarán a Kuelap 100 mil visitantes, el doble que el año anterior. El gran tema de Chachapoyas, un lugar increíble y que merece ser visitado, sigue siendo en todo caso la conectividad aérea.

Mientras tanto, en Aguas Calientes, el pueblo que se encuentra en las cercanías de Machu Picchu, hay un conflicto a partir de una medida judicial que permitiría que otra empresa haga la ruta hacia la entrada de la ciudadela inca. En la actualidad el servicio entre Aguas Calientes y Machu Picchu es realizada por una empresa en la cual participa el Municipio. Por motivos de conservación de la zona, la carga máxima permitida es de 24 buses en toda la ruta de 9 kilómetros. Si la justicia autoriza a otra empresa por violar leyes antimonopolio, en ese caso parte del cupo deberá ser cedido a la nueva prestataria. Pero hay bastante resistencia por parte de algunos actores locales, así que la medida judicial por ahora parece tener pocas posibilidades de ser aplicada.

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