El fin de semana se dia a conocer que la aerolínea Monarch, una de las más importantes del Reino Unido, dejaba de funcionar y cancelaba todos sus vuelos. Las consecuencias son impresionantes: 110 mil pasajeros perdieron su vuelo de regreso, así que ahora habrá que montar un impresionante dispositivo de búsqueda de solución para semejante descalabro. En principio, el gobierno inglés ya alquiló 30 aviones -prácticamente, montó toda una línea aérea de manera temporal- para traer de regreso a los turistas.

La quiebra de Monarch es la mayor registrada por una aerolínea en el Reino Unido. Los que aún no habían volado no tuvieron tanta suerte. Son unos 860 mil pasajeros los que perdieron sus tickets. En todo caso podrán esperar recibir alguna compensación cuando termine el proceso legal de liquidación de los bienes de la empresa. Los más de 2 mil empleados de Monarch ya fueron despedidos.

¿Y cuáles fueron las razones de la quiebra de la empresa? El cambio de modelos de negocios en el mercado aéreo inglés fue una de las principales razones. La empresa fue exitosa mientras pudo vender paquetes vacacionales en vuelos chárter con un margen de ganancia interesante. Pero las aerolíneas de bajo costo, por un lado, y la facilidad de buscar paquetes vacacionales por Internet fueron erosionando la rentabilidad de Monarch hasta llevarla a la quiebra. La empresa no era tan grande como para soportar la competencia de Ryanair o EasyJet.

En la última década la cantidad de vuelos charter había caída un 66% con respecto a su mejor época. Y encima alguno de los mercados más interesantes de Monarch, como Egipto, llevan casi una década de pésimos resultados en turismo. Como verán, lo de Monarch fue una combinación de incapacidad de adaptarse al nuevo mercado más consecuencias puntuales de los problemas políticos regionales.

Más en The Economist y Skift.

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