Lo contamos en una entrada del año pasado: los chocolates Kit Kat son uno de los productos más buscados por los turistas que visitan Japón. La razón es que esta marca ha evolucionado en Japón hacia un producto de mayor calidad y con una gran variedad de sabores locales. Entre otras variedades, pueden encontrar Té matcha, wasabi; té verde & Kinako; té negro; gyokuro; té oolong; hojicha; genmaicha; frutilla; arándano: frambuesa; yuzu y maracuyá. Son unas 30 variedades en total. Los más fáciles de encontrar son los de matcha y frutilla, que vienen en bolsas más grandes y se encuentran sin demasiados problemas en los supermercados.

En cambio, los sabores más particulares hay que comprarlos en los locales especiales de Kit Kat, llamados Chocolatory. No son productos baratos, ya que un pack de 10 chocolates puede salir 15 dólares -y son realmente pequeños. Pero hay mucho más cuidado en la elaboración y el packaging, así que si quieren probar las variedades más particulares no les va a quedar otra opción que pagar esos precios. Por cierto, no siempre van a encontrar las 30 variedades, ya que algunas de ellas aparecen en distintos momentos del año. Japón es además el segundo consumidor mundial de chocolates Kit Kat.

Los locales de Kit Kat Chocolatory están en algunos malls y shoppings de Tokio. En nuestro caso, lo compramos en Seibu, una tienda por departamentos, en Shinjuku. Como corresponde a este tipo de tiendas, la parte de gastronomía está en el subsuelo -y son lugares fascinantes para recorrer, la oferta de dulces y gastronomía es espectacular y de una calidad sorprendente. Por cierto, también los pueden encontrar en el duty free del aeropuerto de Narita, pero el precio era un poco más alto.

KitKat Chocolatory

KitKat Chocolatory

Ahora, en Skift le dedican una nota al “Kit Kat tourism” en Japón, a partir del reconocimiento de Nestlé, dueño de la marca Kit Kat, de la importancia del turismo internacional a la hora de evaluar la demanda de los chocolates. La nota recoge declaraciones de ejecutivos de Nestlé, pero también de turistas extranjeros que cuentan porqué compran los chocolates. Uno de los puntos es, claro, el “shock cultural” de encontrar chocolates de sabores realmente particulares -y el de wasabi seguro es uno de los más impactantes.

Debido al éxito de estos sabores “exóticos”, Nestlé va a abrir la primera fábrica de Kit Kat en Japón, orientada sobre todo a satisfacer la creciente demanda vía el turismo internacional.

Y, desde ya, aparece en la nota una de las razones del éxito de Kit Kat: la manera de pronunciarlo en japonés es muy similar a “kitto katsu”, que podría ser traducido como “éxito asegurado”. Por ello, los chocolates comenzaron a ser regalados a personas que por ejemplo debían pasar un examen o postular a un nuevo trabajo.

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