A la hora de planear tu viaje a Iguazú, seguramente la primera imagen que se te aparece son las cataratas. Se trata de uno de los espectáculos naturales más impresionantes que se puede encontrar hoy en el planeta. En la última década la demanda por parte del turismo internacional creció de manera muy importante, y hoy esta zona, compartida por Argentina y Brasil, es un destino regular para los viajeros internacionales.

Si bien las Cataratas son el atractivo central de la zona, muchos visitantes aprovechan para recorrer otros lugares muy interesantes. Por ejemplo, visitan la zona comercial de Ciudad del Este, en Paraguay. O se dirigen hacia otras atracciones de la provincia de Misiones, como las Misiones Jesuíticas, los Saltos del Moconá y el Salto Encantado.

La Conectividad en tu viaje a Iguazú

Al momento de armar tu viaje a Iguazú, hay que tener en cuenta que la zona tiene dos aeropuertos muy activos, uno del lado argentino y otro del lado brasileño, por lo que la conectividad aérea a la zona no es un problema. En Argentina el aeropuerto recibe vuelos desde Buenos Aires, pero también es parte de los corredores federales de Aerolíneas Argentinas, por lo que tiene conexiones con otras ciudades de nuestro país. Además hay conexiones de LATAM Argentina y desde hace muy poco tiempo por Andes. Del lado brasileño llegan las aerolíneas de ese país, como Gol, Azul y TAM, entre otras.

La conectividad terrestre del aeropuerto de Iguazú, del lado argentino, se basa en transportes privados que se llenan rápidamente ante la llegada de cada vuelo. También hay taxis, pero siempre es recomendable hacer rápidamente la reservación si luego no quieren esperar el regreso de los transportes. Es que el aeropuerto está a 20 kilómetros de Puerto Iguazú, así que esperar el regreso de taxis y minibuses puede hacerles perder bastante tiempo.

La movilidad dentro de la zona es bastante sencilla. Desde la terminal de micros de Puerto Iguazú hay servicios de buses que los llevarán hacia Foz de Iguazú y Ciudad del Este. Éste último recorrido es muy interesante, ya que en no mucho más de media hora circularán por 3 países, aunque en este caso no van a poder bajar en Foz de Iguazú -aunque hay que pasar de todos modos por migraciones en Brasil.

La ciudad tiene además un sistema de colectivos que une distintos puntos, y que los dejará en la entrada del parque nacional Cataratas del Iguazú. De esa manera, y si bien desde ya tienen a su disposición taxis y remises para moverse por Puerto Iguazú, también podrán hacer algunos de los recorridos más largos en el transporte público local. Normalmente estos colectivos circulan cada media hora.

A la hora de elegir en qué momento del año conviene realizar tu viaje a Iguazú, aparecerán dos momentos privilegiados por la posibilidad de tomarse descanso: las vacaciones de verano en enero y febrero y las de invierno en julio o agosto. El verano es muy caluroso y húmedo en esa zona, y esa combinación puede ser un poco difícil de soportar en la última parte de la mañana y durante la tarde. Por lo tanto, si pueden elegir en qué momento del año hacer el viaje a Iguazú, las mejores opciones son el otoño e invierno, cuando las temperaturas son un poco más bajas y agradables.

Qué hacer en Iguazú

Cataratas de Iguazú

Desde ya la actividad número 1 de la zona es visitar las Cataratas del Iguazú. Como toda la zona está dividida entre Argentina y Brasil, se puede dedicar al menos un día a cada una de las partes. Para ir del lado brasileño, hay buses que salen desde la Terminal de micros de Puerto Iguazú, y los dejarán en la entrada del parque nacional. El viaje toma algo más de media hora, y la recomendación es que intenten hacerlo por la mañana temprano para aprovechar el día. Con la entrada paga al parque, podrán acceder al servicio interno de buses, los que los dejarán en el punto que comienza la caminata hacia la zona de las cataratas.

El lado brasileño es visualmente menos espectacular que el argentino, pero tiene puntos muy interesantes, como buenos miradores y un acceso a la parte superior de las cascadas. De este lado además hay un completo patio de comidas. Como en el resto del parque, hay que tener mucho cuidado con los coatíes. Estos animales se han acostumbrado a la presencia humana y en muchos casos se dedican a quitar la comida de quienes están almorzando allí. Son bastante agresivos y hay que tomar precauciones cuando vean a alguno que se acerque demasiado a la mesa.

En el caso del lado argentino, como contamos, hay un servicio de colectivos, que además los puede llevar por el mismo valor del pasaje hasta el aeropuerto. Una de las diferencias del recorrido del lado argentino es que aquí hay que tomar un pequeño tren, que nos dejará en los distintos puntos desde los cuáles podemos iniciar las caminatas. En una de los puntos en los que se detiene el tren se puede acceder a las partes inferior y superior. Allí hay mucho para caminar y observar, ya que van a encontrar una gran cantidad de saltos de agua. Todos los recorridos están muy bien organizados con un sistema de pasarelas, que logran que los visitantes no afecten tanto el entorno natural, ya que caminan a cierta distancia del suelo. De paso, hace más sencillo acceder a zonas más altas. La otra detención del tren es en la famosa Garganta del Diablo. Es el punto donde se puede ver el salto con mayor caudal de agua, y que solo se puede observar desde la parte argentina. El espectáculo es absolutamente impresionante por el enorme caudal y fuerza del agua. Es el punto más destacado del recorrido, pero no por eso el único que hay que hacer. Hay otras posibilidades, como excursiones por el río y acercamientos en gomones a algunas de las caídas de agua.

Cataratas de Iguazú

Otra de las actividades que hacen muchos visitantes que llegan a la zona es visitar Ciudad del Este. La zona es famosa por albergar una enorme oferta comercial donde podrán encontrar desde ropa hasta muchos productos electrónicos. Los valores de los electrónicos, en particular, son bastante más bajos que en Argentina. Hay muchas galerías para recorrer, así que lo mejor es tener al menos un par de horas para conocer la zona. La mayor parte de la actividad comercial se da durante la mañana y la primera parte de la tarde. A media tarde ya hay comercios que comienzan a cerrar y sus dueños cruzan el puente, ya que buena parte de ellos en realidad vive en Foz de Iguazú. A la hora de pagar se privilegia el efectivo, así que tengan en cuenta ese detalle si piensan ir a adquirir algún producto. Luego de comprar, deberán pasar por la aduana argentina, y declarar el valor de los productos declarados. Hay que pagar el 50% del valor del producto como impuesto una vez que supere la franquicia de 150 dólares. Los días sábados, en particular, hay largas filas en el puente, sobre todo hacia la aduana brasileña. Así que a veces es mejor cruzar caminando el puente entre Paraguay y Brasil -es realmente extenso- y luego tomar el micro desde Foz de Iguazú hacia Puerto Iguazú.

Foz de Iguazú es una ciudad muy comercial, y el núcleo urbano más importante de la zona. Tiene una muy buena oferta de hotelería, y de acuerdo a la relación de cambio entre el real y el peso argentino, puede ser una muy buena opción a la hora de alojarse allí. Hay una buena cantidad de supermercados, además, así que es buena oportunidad para abastecerse de productos brasileños.

Otras opciones en Misiones

Uno de los puntos más interesantes de la provincia de Misiones a la hora de hacer turismo son las Misiones Jesuíticas. Establecidas hacia el siglo XVI, tenían la misión de evangelizar a las poblaciones nativas. Los jesuitas desplegaron una política de integración mucho más efectiva que la llevada a cabo en otros lugares de la Colonia, pero los conflictos políticos llevaron a la Corona española a expulsarlos hacia fines del siglo XVIII, con lo que las misiones quedaron abandonadas desde ese entonces. Hay que tener en claro que éstas se encuentran mucho más cerca de Posadas, la capital de la provincia, que está distante a 300 de kilómetros de Puerto Iguazú. Las ruinas se encuentran alrededor de 60 kilómetros antes de Posadas. Las más visitadas son las de San Ignacio Miní, que es la que tiene la mayor cantidad de construcciones. Otras misiones que se pueden visitar, todas ellas a una distancia bastante corta de Posadas, son Loreto, Santa Ana y Santa María la Mayor.

Otro punto muy interesante para visitar es Wanda, ubicada a 50 kilómetros de Puerto Iguazú. Su principal atractivo es que es un lugar de extracción de piedras semipreciosas. Su cercanía a las Cataratas convirtió al lugar en uno de los más visitados de la provincia. Entre los tipos de piedras que pueden encontrarse allí están el topacio, las ágatas y el cuarzo.

Otro lugar a visitar son los Saltos del Moconá. Se trata de una serie de caídas de agua ubicadas sobre el río Uruguay, a 320 kilómetros de Puerto Iguazú. La particularidad de estos saltos está dado porque se producen debido a una falla geológica situada en el lecho del río, por lo que la caída de agua se produce de manera lateral, y no hacia adelante. De acuerdo al caudal de agua, los saltos pueden llegar a alcanzar los 20 metros de altura. Pero si el río está muy crecido este fenómeno puede desaparecer temporalmente.

Las Cataratas del Iguazú no son, por cierto, los únicos grandes saltos de agua de la provincia de Misiones. A 232 kilómetros de Puerto Iguazú encontramos la localidad de Aristóbulo del Valle, desde la cuál podemos visitar el Salto Encantado. Es una caída de agua de 60 metros de altura, en un entorno muy bello.

Anuncios