En agosto de 2005, uno de los huracanes más fuertes de la historia de Estados Unidos llegó a las costas del sur, y causó más de mil muertes, además de daños por más de cien mil millones de dólares. La ciudad donde más impacto tuvo el huracán Katrina fue New Orleans, uno de los puntos turísticos más importantes del país. En 2004, el año anterior al huracán, la cantidad de visitantes a la ciudad fue de 10,1 millones. Tras la caída del turismo en los años posteriores al Katrina, a la ciudad le tomó 11 años recuperar sus niveles anteriores.

En 2016 la cantidad de turistas que llegaron a la ciudad fue de 10,5 millones. La noticia más positiva viene por los ingresos. Los visitantes dejaron 7400 millones de dólares en la economía local, un 51% más de lo que gastaban en 2004. Y un 5% más que el récord anterior, obtenido en 2015. El aumento del gasto se dio sobre todo en rubros como restaurantes y bares, que facturaron un 12% más que en 2015. Los hoteles, por su parte, tuvieron un modesto 2% de mejora de los ingresos.

Los daños a la infraestructura local fueron uno de los puntos más complicados a resolver tras el huracán, y los que demoraron tanto la recuperación urbana de la ciudad. Y que explica que la cantidad de visitas de turistas recién comenzara a repuntar varios años después del huracán.

Para 2017 las expectativas son bastante optimistas, en particular porque el aeropuerto de la ciudad va a comenzar a recibir más vuelos internacionales. Habrá nuevos vuelos directos desde Londres vía British Airways, además de otros para temporada alta desde Frankfurt.

El objetivo es llegar a los 13,8 millones de visitantes para 2018, un número bastante ambicioso y que requeriría de una importante aceleración del crecimiento actual.

Más datos sobre la performance 2016 de New Orleans en Skift y Travel Pulse (ambos en inglés). La foto que ilustra la entrada es gentileza de la página oficial de turismo de New Orleans.

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