Dos semanas atrás nos ocupamos de las estadísticas 2016 para el turismo internacional en Argentina. A pesar de que en la última parte del año las cifras se recuperaron, el muy flojo primer semestre pasó factura, y el año finalizó con una caída del 2%. Pero es tiempo de ocuparse de otro tema relevante para la política turística argentina: el persistente déficit de la balanza comercial turística.

En enero de 2016 las compras de dólares para turismo por parte de los argentinos alcanzaron los 803 millones. En enero de este año superaron los 1300 millones de dólares. Un salto importante, aunque en buena parte debido a que las compras se concentraron en enero, contra lo que pasó en años anteriores, donde debido al cepo cambiario las compras se distribuyeron en todo el año. Lo relevante, en todo caso, es que la comparación 2015-2016 marca que el año pasado el déficit de la balanza comercial turística creció un 15%, y quedó por encima de los 8500 millones de dólares.

Enero es el mes en que muchos argentinos se toman vacaciones, y eso se notó sobre todo en los países limítrofes. Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay tuvieron buenas cifras de visitantes, mientras los destinos tradicionales de la costa argentina pasaron un verano con menor ocupación que el de 2016, que por cierto ya no había sido muy bueno. En el resto del país la situación es más diversa, con destinos que crecieron un poco y otros que mantuvieron los números de 2016.

A la hora de pensar las razones que permiten pensar por qué muchos argentinos eligieron destinos en países límítrofes -al menos en mayor medida que en el verano 2016- siempre aparece el mismo tema: el tipo de cambio y los precios. Mientras los destinos argentinos son más caros en dólares, los países limítrofes pueden ofrecer costos menores en dólares y la posibilidad de hacer compras por menores precios, en particular ropa y tecnología en el caso de Chile y Uruguay. El gran diferencial entre los destinos locales y extranjeros siempre se relacionó con el costo del pasaje aéreo. Pero en el último año hubo muchas posibilidades de financiar los pasajes en 12 y 18 cuotas, así que muchos pudieron financiar ese gasto.

Claramente hay una percepción de que el tipo de cambio en Argentina hace más económico el gasto en el exterior, a la vez que convierte al país en un destino más caro. Argentina no crece en su número de arribos internacionales desde 2011. El tipo de cambio y el aumento del costo en dólares de los productos en Argentina seguramente tiene que ver con la situación, pero también hay otras razones a explorar, como los problemas de conectividad en el país, por ejemplo.

Turismo Internacional Argentina 2009-2014

Turismo Internacional Argentina 2009-2014 (gráfico tomado del Boletín de Cidetur) (PDF)

Como este año todo parece indicar que el valor del dólar se mantendrá sin sobresaltos al menos hasta las elecciones, para los próximos meses es bastante fácil hipotetizar que se mantendrá el alto déficit de la balanza comercial turística. El crecimiento en la cantidad de turistas extranjeros en los últimos tres meses de 2016 crea la expectativa de que al menos ese déficit no vuelva a crecer o incluso se reduzca un poco.

Hay que recordar que, salvo años puntuales, la balanza turística argentina suele ser deficitaria. Esto es, normalmente los argentinos gastan más en sus viajes al exterior que lo que ingresa vía los visitantes extranjeros. Así que se trata de una situación estructural, no de algo puntual. Mejorar esta situación y la balanza comercial turística definitivamente no es un objetivo a corto plazo.

 

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