Primera visita a Canadá. Y el primer puerto que tocamos fue Halifax, Nova Scotia. Originalmente era el segundo destino del recorrido, pero debido a las condiciones meteorológicas en Saint John, el primer desembarco en suelo canadiense fue en Halifax. Ese día, para hacer migraciones, tuvimos que levantarnos a las 6AM y concurrir a unos de los salones del crucero. Allí los funcionarios de migraciones llamaban a los pasajeros; en nuestro caso estábamos en el salón de quienes necesitaban visa. Tras completar los formularios y tener el sello en el pasaporte, nos fuimos a desayunar y luego desembarcamos.

Halifax

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Al igual que en el caso de Saint John, optamos por un Hop On Hop Off, operado por Grey Line, que nos permitiría recorrer las principales atracciones de la ciudad. El bus recorrer 16 puntos. A diferencia de Saint John, aquí  nos encontramos en un entorno por completo urbano; los parques por los que van a pasar se encuentran dentro de la ciudad y no en las afueras. El Hop On Hop Off está incluido entre las excursiones en Halifax que se pueden comprar directamente en el crucero.

Halifax

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Apenas comiencen a circular por Halifax y a escuchar a la guía del bus conocerán que en la historia de la ciudad hay un acontecimiento clave: la gran explosión de Halifax, que el 6 de diciembre de 1917 mató a más de 2 mil personas y dejó a 9 mil personas con heridas. La tragedia se debió al choque de dos barcos, de los cuales uno llevaba material explosivo. El reloj principal de la ciudad quedó congelado en ese horario. Y podrán encontrar muchas referencias a la explosión en el Museo Marítimo del Atlántico, justo frente a la zona del puerto, en el muelle 21.

Halifax

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Y el Museo Marítimo se relaciona además con otro acontecimiento que marcó a la ciudad: el hundimiento del crucero Titanic el 15 de abril de 1912. Halifax era la ciudad más cercana al hundimiento, y allí fueron llevados muchos de los cuerpos rescatados en el mar. De hecho al menos 150 de ellas fueron enterradas en tres de los cementerios de Halifax, en particular el de Fairview. En el museo no hay muchos objetos del barco, pero si hay muchos paneles dedicados a las historias relacionadas con el Titanic. Desde historias personales hasta las características del crucero, su conformación en clases y las razones del desastre. Es el sector más visitado del museo, pero pueden encontrar allí también una zona dedicada a contar las características de la explosión de 1917, así como referencias a muchos otros hundimientos en la zona. Es que el mar en esa parte de América del Norte es bastante complicado. La entrada al museo cuesta cerca de 10 dólares canadienses.

Halifax

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Sé lo que van a decir: ¿visitar un museo dónde se cuenta el hundimiento de un crucero como el Titanic cuando llegaste hasta allí en un crucero? Paradojas del turismo :). Para nuestra suerte, sólo tuvimos una navegación un poco movida la primera noche, en las horas posteriores a la salida de New York, cuando hubo mucho viento y grandes olas. Pero el resto de la navegación fue muy tranquila.

Por cierto: en el museo hay un stand para los turistas, con muchos folletos y recorridos autoguiados, que ponen el foco en diferentes temas. Desde edificios históricos hasta gastronomía y cervecerías.

Uno de los puntos en los que descendimos del bus, y que se encuentra bastante cerca del puerto de cruceros, es el Public Gardens. Es un parque muy amplio, con una tradicional propuesta paisajista europea, con senderos, pequeños lagos y fuentes de agua. Si como en nuestro caso van en otoño, realmente vale la pena dedicar un rato a recorrerlo. Muchos árboles con hojas rojizas u ocres, y un gran contraste de la naturaleza con el sol matinal les va a permitir tomar muy buenas fotos.

A sólo algunos cientos de metros se encuentra la Citadel, un fuerte militar que fue comenzado a construir hacia 1749 y que desde ese momento ha tenido varias versiones. Está ubicado estrátegicamente en una zona elevada frente al mar, así que si llegan caminando van a tener que subir por un sendero empinado. Hoy está bajo la custodia de Parques Nacionales de Canadá, y se ha restaurado su arquitectura al estilo victoriano de su última construcción, que va de 1826 a 1858.

Si quieren caminar, hay al menos dos zonas interesantes. Una es la cercana al muelle 21, donde van a encontrar muchos barcos y una zona comercial. Justo por allí aprovechamos para tomar un café en Tim Horton´s, el Starbucks canadiense. Muy recomendable las donuts de maple, un clásico. El otro punto para la caminata es el centro histórico, y que es recorrido por el bus entre los paraderos 7 y 14. Hay muchos edificios interesantes y oportunidades para tomar fotos.

Debajo tienen el resumen en video del recorrido por Halifax:

Si quieren chequear más información sobre Halifax, pueden chequear el sitio oficial de la ciudad, Destination Halifax.

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