Hace unas horas llegó el aviso de que este jueves AirBNB va a revelar su “próximo gran paso”. Mientras esperamos esos anuncios, nos ocupamos de un tema interesante que tiene que ver con la firma. La empresa viene manteniendo una larga disputa con la ciudad de San Francisco, que es donde tiene su sede. La ciudad, que sufre desde hace tiempo una crónica escasez de viviendas debido al incremento de los precios -causado sobre todo por los altos valores que pagan los empleados que vienen desde las empresas de tecnología. La presencia de AirBNB, y la posibilidad creciente de que más unidades salieran del mercado de alquileres para locales, llevaron a las autoridades locales a establecer una serie de restricciones. Tras varios cambios, se estableció que un departamento o habitación puede ser alquilado hasta 60 días al año, y que los anfitriones debían registrarse para pagar los impuestos correspondientes a la parte de alojamiento.

A pesar de que se estableció como obligatorio, no demasiados anfitriones se registraron. Del lado de AirBNB, la postura es la que ya conocíamos: el cumplimiento de la ley es responsabilidad de quienes ofrecen las unidades para alquilar, y no de la empresa, que se limita a mostrar las ofertas. Pero finalmente ha cambiado de parecer, y facilitará a la ciudad la información de las unidades en alquiler para que se los agregue de manera automática a la lista de anfitriones registrados. De esa manera, quedarán comprendidos dentro de las limitaciones de la ley, y AirBNB cumplirá con los requerimientos legales de San Francisco. La ciudad amenazaba desde hace tiempo por comenzar a multar con mil dólares por cada anfitrión no registrado que apareciera en los listados de AirBNB.

Aunque aparezca como una novedad, la decisión de AirBNB era inevitable. La idea de que la empresa no tenía ninguna responsabilidad sobre lo que se listaba en su sitio es difícil de sostener a esta altura. Es bastante lógico que lo se ofrece como espacios en alquiler debe cumplir con las regulaciones legales locales. Desde ya, esto hará complicado la operación diaria de la empresa, pero a la vez la hará mucho menos vulnerable a las demandas legales.

Ahora queda ver como evolucionará la postura de AirBNB en ciudades como New York y Berlín, donde hace tiempo tiene conflictos legales.

¿Nos volveremos a ocupar de ellos el jueves? Veremos que anuncian.

Más sobre el tema en The Verge.

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