Amsterdam es mi ciudad europea favorita. La pude visitar dos veces, pero la recorrería muchas veces más. A pesar de ser una ciudad de un tamaño más bien mediano, tiene muchísimo para conocer y recorrer. Desde una arquitectura inconfundible hasta cientos de bares y restaurantes. Y, claro, los omnipresentes canales, que van a cruzar una y otra vez en las caminatas que hagan por la ciudad. O en los recorridos en bicicleta.

Amsterdam

Transporte y cómo llegar

Para llegar a Amsterdam, si vienen desde el sur del mundo, la opción más usual es el aeropuerto de Schiphol. Por ejemplo, desde Buenos Aires hay cuatro (cinco, muy pronto) vuelos semanales directos de KLM. Si llegan desde otras ciudades europeas, lo más común es la estación de trenes de Amsterdam Centraal.

Si llegan via aérea, la buena noticia es que la conexión con el centro de la ciudad es muy simple, vía tren, directo a Amsterdam Centraal. Desde ese punto hay muchas líneas de tranvías, que son el medio más popular de transporte de la ciudad, y el metro. En lugar de comprar tickets individuales, conviene adquirir los pases diarios. Hay de 1, 2 y 3 días, por 15, 20 y 15 euros respectivamente. Cubre el tren al aeropuerto y los tranvías. Si no tienen ganas de cargar las valijas y van a un hotel, en Schiphol hay un servicio de shuttles que cuesta 17 euros ida y 27 euros ida y vuelta.

¿Y los trenes? Los van a usar para viajar hacia otras ciudades y los alrededores de Amsterdam. Los servicios ferroviarios son super puntuales, y conectan todo el país. En el caso de que deban visitar alguna zona no tan poblada, desde las estaciones de tren siempre hay servicios de buses que están sincronizados con el ferrocarril para llevarlos hacia otros lugares. Es muy fácil planificar recorridos por todos los Países Bajos, e incluso tener muy claro a qué hora van a llegar a cada lugar. Un excelente planificador local es 9292.nl. Y, desde ya, pueden usar Google Maps, que también tiene cargados los datos de transporte.

Amsterdam

Más de uno se sorprenderá que una capital mueva lo más importante de su transporte público a partir de tranvías. Amsterdam es una ciudad de tamaño más bien mediano que no llega al millón y medio de habitantes, y con un tráfico mucho menos denso que otras urbes. Es, además, un verdadero paraíso de las bicicletas. Como verán también en otros lugares de los Países Bajos, hay enormes estacionamientos de bicicletas en las estaciones de tren, con miles y miles de rodados por todos lados. La ciudad está cruzada por ciclovías, así que se puede llegar con bicicleta a cualquier lado. Eso sí: los ciclistas andan bastante rápido, y hay que tener cuidado de no cruzar alguna de ellas sin mirar bien. Muchos turistas, por ejemplo, se cruzan en estas vías cuando están tomando fotos. En Amsterdam, definitivamente, hay muchas más posibilidades de ser atropellado por una bicicleta que por un auto.

Amsterdam, una ciudad muy popular

A pesar de que para los sudamericanos Amsterdam es un destino emergente y no tan elegida como otras ciudades europeas, lo cierto es que en los últimos años se ha transformado en una alternativa extremadamente popular para los turistas internacionales. Amsterdam está entre las 25 ciudades más visitadas del mundo, con casi 6 millones de turistas. Como en otras ciudades muy turistificadas, conviene reservar y comprar por Internet todo lo que se pueda y evitar luego las filas.

Amsterdam

Amsterdam

El mejor consejo en Amsterdam es: caminen. O alquilen bicicletas. La ciudad se puede recorrer perfectamente a pie, en particular toda la zona del casco histórico. La arquitectura de la ciudad es única y muy bella, y seguramente van a terminar completamente encantados con ella. El ritmo de la ciudad es además muy tranquilo, bastante lejos del vértigo de otras capitales.

Un recorrido obligatorio es el paseo en barco por los canales de la ciudad. Hay varios tours y servicios, y son muy fáciles de encontrar porque tienen sus paradas cerca de los lugares más turísticos, como la casa de Anna Frank. Los recorridos más económicos cuestan alrededor de 10 euros, y duran aproximadamente una hora. En los barcos más grandes hay pequeños bares donde se pueden tomar una cerveza mientras hacen el recorrido. Es una buena oportunidad, si ya caminaron bastante por Amsterdam, de volver a recorrerla desde otra perspectivas.

Un clásico de Amsterdam es la visita al Heineken Experience, un espacio dedicado a la famosa cerveza holandesa, y que combina desde experiencias interactivas hasta espacios que muestran la historia de la compañía. Junto con los tickets les van a dar números para un par de cervezas gratis, pero adentro servían sin controlar demasiado. Así que en general todo el mundo se iba muy alegre. La entrada cuesta 16 euros, e incluye la posibilidad de hacer un recorrido nocturno por los canales.

La zona roja es uno de los clásicos de la ciudad, y atrae a muchos turistas. Aunque se trata de una de las partes menos seguras de Amsterdam, es también el espacio de muchos bares y lugares de gastronomía. Aunque lo que más atrae son los ventanales, en donde se pueden ver a quienes ejercen de manera legal la prostitución. También aquí van a encontrar cabarets y sitios de pornografía en vivo. Pueden pasear libremente, pero cuidado con hacerse los vivos o querer sacar fotos, la zona está llena de guardias y de personas dedicadas a cuidar la seguridad. A medida que la noche avanza, toda la zona comienza a poblarse de turistas, muchos de ellos bastante alcoholizados, en particular los que andan en grupos. Las fotos nocturnas en este lugar siempre quedan muy bien, gracias a la combinación del agua de los canales y el tono rojizo que lo cubre todo.

Amsterdam

Amsterdam

Museos

Amsterdam tiene varios museos realmente impresionantes. Uno de los más populares entre los turistas es el dedicado a Vincent Van Gogh, que es el que tiene la mayor cantidad de obras de este pintor. En este lugar van a ver muchos de sus cuadros más famosos, en un espacio que fue completamente renovado hace unos años. Pero hay más para ver en Amsterdam. El Museo Stedelijk tiene una impresionante colección de arte contemporáneo, con obras de Mondrian, Picasso, Cezanne y mucho mas. El RijksMuseum, por su parte, es el lugar para ir a ver obras de la pintura clásica europea. Rembrandt, Vermeer, entre otros. Los tickets cuestan alrededor de 17 euros para los adultos. Conviene comprarlos por Internet para evitar las largas filas que se forman, en particular entre junio y agosto.

La casa de Anna Frank es uno de los lugares más visitados de la ciudad, y que homenajea a la autora del famoso diario, que fue asesinada en los campos de concentración de los nazis. El museo es un espacio que no sólo homenajea a Anna Frank y conserva muchas de sus pertenencias; es también un espacio dedicado a la condena de la xenofobia y el racismo. La afluencia de visitantes era tan grande que se formaban filas de varias cuadras en el ingreso. Por eso, desde mediados de este año, solo podrán ingresar entre las 9 y las 15:30 horas si compraron previamente el ticket por Internet. De paso, evitan tener que hacer filas tan extensas. La entrada cuesta 9 euros.

Amsterdam

Alrededores de Amsterdam

Supongo que cuando piensan en Amsterdam y los Países Bajos, enseguida piensan en los tulipanes. Si quieren ir a verlos en los campos, los meses indicados para viajar son abril y mayo. Para el resto del año el lugar es indicado es el Mercado de las Flores. Los puestos son en realidad barcazas flotantes sobre el canal Singel. Allí pueden comprar semillas y bulbos de tulipán. Dediquen un rato a pasear, la variedad de flores y plantas es abrumadora. Y por los colores es un lugar sensacional para tomar fotos. No se entusiasmen tanto con los bulbos de tulipanes, no es fácil lograr que crezcan en otros lugares.

Para las tradicionales fotos de molinos holandeses, la mejor alternativa cercana a Amsterdam es Zaanse Schans, un suburbio con aire campestre. Se llega en tren, desde Centraal. Luego tienen que caminar unas ocho cuadras hasta llegar al río y la zona de los molinos. Son enormes, y hay varios de ellos en todo el recorrido. Intenten ir un día de sol, porque el contraste entre los molinos, el río y el verde de los campos les permitirá tomar fotos inolvidables. O hacia la tarde, para lograr contrastes entre el cielo rojizo y los molinos, que por cierto aún funcionan y se usan para moler trigo. En la zona hay varios locales de souvenires.

Otras ciudades holandesas a visitar

Como comentamos antes, el transporte público holandés es excelente, en particular los trenes, siempre puntuales. Por ello, organizar visitas por el día a otras ciudades holandeses es algo muy sencillo. Vamos con algunas recomendaciones, todas situadas entre media y una hora y media de viaje desde Amsterdam.

Comencemos por Utrecht, una verdadera joya, con una arquitectura muy bella, un canal central con muchos bares, y el museo de Miffy, para quienes son fans de la famosa conejita holandesa.

Delft es otro imperdible. La cerámica producida allí representa a Holanda en todo el mundo, con su característico color azul. Hay muchísimos objetos en cerámica, desde los más tradicionales y con precio bastante alto, hasta otros más económicos y que pueden llevarse de souvenir. La plaza central de Delft es realmente muy bella, un espacio que nos remonta a varios siglos atrás. Y la iglesia que se encuentra justo enfrente tiene un campanario al que llegamos luego de una larga subida por unas escaleras estrechísimas. Van a llegar agotados arriba, pero la vista es maravillosa.

Otra alternativa muy interesante es Rotterdam, aunque por razones muy diferentes. Mientras que las ciudades que mencionamos antes tienen un casco histórico que se remonta a varios siglos atrás, Rotterdam sufrió un brutal bombardeo por parte de los nazis en 1940, por el cual el centro histórico prácticamente desapareció. La ciudad desarrolló décadas después una interesante corriente de arquitectura vanguardista. La estación de tren es simplemente impresionante por sus formas modernas y arriesgadas, y otras construcciones, como las casas cubo, son muy llamativas y bellas.

Si les interesa conocer una zona más tranquila, y que los holandeses eligen para sus veraneos, una muy buena opción es Giethoorn, al norte del país. Cruzada por canales y hermosos puentes, es una bellísima zona para recorrer en primavera y verano, En otoño e invierno casi no hay turismo, y es muy tranquila.

Finalmente, La Haya es otra gran opción. Una bella ciudad, y que además tiene dos lugares muy interesantes para conocer. Primero, el museo MauritsHuis, donde van a encontrar obras famosas de la pintura flamenca, lo que incluye a Vermeer. Y por otro, MaduroDam, un increíble lugar que reproduce los lugares más famosos de Holanda en escala pequeña. Los centros históricos de las ciudades, estaciones de tren, aeropuertos, realmente es un lugar muy original para visitar.

Si quieren escuchar el podcast que dedicamos a Amsterdam en Check In, pueden escucharlo debajo con hacer clic en el icono naranja de la parte superior izquierda. Si están en la versión newsletter o feeds RSS, por favor ingresen al blog para escuchar el programa.

Anuncios