En estoy días estuve usando un Motorola X Play, el primer teléfono que utilizo con la versión 6.0 Marshmallow de Android -originalmente vino con la versión 5.1 Lollipop, pero al momento de iniciarlo ya apareció la actualización. En esta entrada me voy a enfocar primero en sus usos cotidianos, y luego en algunas de las funcionalidades más interesantes para usar durante los viajes. Se trata del modelo de ingreso a la gama alta de Motorola, identificado como “X”.

El teléfono tiene una pantalla de 5,5 pulgadas, con 2GB de memoria RAM y 32GB de almacenamiento -que se pueden aumentar con memorias microSD de hasta 128GB. Tiene una cámara de 21 megapíxeles, graba video en HD 1080p (hasta 30 fps). La batería es un punto muy interesante, ya que tiene una capacidad de 3630 mAh, bastante por encima del promedio, y que debería durar para todo el día de trabajo. A eso le puede sumar la ventaja de que se puede cargar bastante rápido gracias a la función TurboPower, que en 15 minutos reúne energía para otras 8 horas de funcionamiento. Eso sí, tienen que usar el cargador oficial de Motorola desde un enchufe a la red eléctrica, ya que por ahora no hay cargadores portátiles que soporten esta tecnología.

La pantalla, además de tener un tamaño cómodo para tomar fotos y videos, es Gorilla Glass, así que no se raya. La resolución es de 1080×1920 píxeles, la usual en HD.

La carcasa posterior del X Play se puede remover, y reemplazar por otros modelos. Por ejemplo, con otros colores.  Al menos en mi caso me quedé con el gris oscuro, aburrido pero nada llamativo.

El teléfono usa NanoSIM, que es la misma tarjeta SIM que desde hace tiempo usan los iPhone.

Algo para destacar es la política de Motorola de no agregar tanto software “obligatorio” en el dispositivo, y conservar una experiencia muy cercana a la de un Android puro. Desde ya, vienen algunas aplicaciones específicas de Motorola, como la cámara, pero en general casi todas las opciones son las que vienen con Android.

Usos cotidianos

Uno de los puntos llamativos del teléfono es el modo always on; cada vez que lo dejamos sobre la mesa aparecerá la hora. También veremos algunas notificaciones puntuales a medios sociales, al aparecer el logo de la red social bajo la hora.

Un punto muy bueno son los comandos de voz. Una vez que le damos un nombre al teléfono, basta con decir “Hola (nombre del teléfono)” y éste saldrá del modo reposo. Allí podremos usar los comandos específicos para pedir información. Por ejemplo “¿qué hay de nuevo?” para que nos lea todos los mensajes que nos han llegado vía correo electrónico y redes sociales. Con la misma funcionalidad de activación por voz se puede consultar el calendario, abrir WhatsApp, Facebook y otros para dictarle mensajes, y más. Cuando se abre el comando de voz aparecen las sugerencias sobre algunos usos posibles.

En mi uso diario encontré varias ventajas. La performance del teléfono es muy buena y estable, y las aplicaciones abren muy rápido. La calidad de la pantalla es muy buena, con una excelente definición y mucha luminosidad.

Como puntos que no me gustaron tanto, marco dos. En primer lugar, a veces la velocidad de respuesta de la pantalla no es tan buena, y puede tener un lag entre el tap y la respuesta. En algunas ocasiones apagué la pantalla y la volví a encender y este problema desapareció. El otro punto es la forma redondeada en la parte trasera, que hace un poco complicado operarlo cuando está sobre la mesa. Básicamente va a tener que acostumbrarse a tenerlo en las manos para operarlo.

En los últimos días estuve usando mucho el X Play en combinación con el reloj Moto 360, pero de eso me ocuparé en una próxima revisión.

Usos viajeros del Moto X Play

Hay varios puntos interesantes a la hora de pensar en los usos del Motorola X Play en los viajes. El primero pasa por la parte multimedia. La cámara es de 21 megapíxeles, con un muy aceptable desempeño con poca luz. Graba video en HD 1080p, otra ventaja. La cámara se puede activar con un simple movimiento de muñeca; hay que hacer dos movimientos hacia dentro y afuera de manera rápida y se activa sola. Cuenta con autofocus y foco manual, HDR y detección de rostros. Y como todo teléfono con GPS localiza todas las imágenes, siempre y cuando estén dentro de una red celular.

Otro punto para el uso en espacios abiertos: el modelo es repelente al agua, así que no hay problemas con utilizarlo en condiciones de alta humedad o llovizna. No es waterproof, tampoco se entusiasmen tanto como para meterlo en el agua tipo una action cam.

La batería es otro punto a favor; con algo más de 3600mAH, alcanza para todo el día, incluso con usos bastante intensivos de redes sociales y de multimedia. Si de todos modos se las arreglan para agotar la batería en menos tiempo, la funcionalidad de carga rápida les va a ser muy útil. La batería no es removible.

El teléfono soporta un amplio menú de bandas de comunicación para móviles, tanto las que se usan en ciudades como las más utilizadas en espacios menos poblados o rurales. Desde ya, es 4G/LTE.

Debajo tienen tres vistas de Buenos Aires que tomé con el Motorola X Play. En los tres casos, con condiciones de luz no tan óptimas y cielo bastante nublado, como para que puedan apreciar el funcionamiento de la cámara con condiciones de luz no ideales. Si hacen clic sobre la imagen podrán acceder a las versiones originales (va a tardar un rato en cargar, paciencia).

Conclusiones

Hay varios puntos importantes para marcar en el caso de este teléfono como ventajas a la hora de viajar: soporte para muchas bandas móviles, buena cámara, video HD y batería de larga duración. A pesar de algunos puntos que no me gustaron tanto -respuesta de la pantalla y forma de la carcasa posterior- el X Play es una muy buena alternativa si necesitan un teléfono que pueda usarse sin mayores problemas tanto en su entorno cotidiano como en los viajes.

Más datos y especificaciones sobre el Motorola X Play en la página de Motorola.

Pude testear el X Play gracias a la gentileza de Motorola Argentina.

Anuncios