En los primeros días de agosto estuvimos en Villa La Angostura, para participar de Sabores Patagónicos, un evento de gastronomía que se realiza por primera vez. Las cuatro jornadas del evento se repartieron entre restaurantes de Cerro Bayo y de Villa La Angostura, y proponían almuerzos y cenas a cargo de chefs locales e invitados. La idea de fondo era trabajar con propuestas que remitieran a la cocina e ingredientes de Patagonia. Los chefs invitados fueron Juliana López May, Rodrigo Toso y Paula Méndez Carreras, y los residentes locales fueron Leo Morsella, Sergio Mercado y Lucas Dabrowski. El objetivo del evento es realizarse de manera fija todos los años, muy probablemente en varios lugares del país. El primer paso se hizo en Cerro Bayo, donde Sabores Patagónicos ocupó el lugar de otro evento llamado “Chefs en Altura”.

En mi caso, concurrimos a la presentación del evento, y al almuerzo y cena del tercer día del evento, el 7 de agosto. La presentación se realizó en el Centro de Convenciones de Villa La Angostura, donde estuvieron presentes los chefs participantes y los organizadores. En los próximos días vamos a publicar un video que resume la presentación allí. Desde ese punto nos dirigimos a El Mercado, un espacio nuevo en Villa La Angostura, y en donde pueden encontrar restaurantes y distintos tipos de negocios. Es una especie de paseo comercial que recrea una imagen de un mercado tradicional. Por lo que me comentaron, hay un emprendimiento muy similar en Ingeniero Maschwitz, en provincia de Buenos Aires.

El día tres del evento arrancamos en Mapu, un restaurante ubicado en la base del Cerro Bayo, con un almuerzo a cargo de Leo Morsella y Paula Méndez Carreras. La entrada fue una bruschetta de calabaza con gravlax de trucha. El pescado tenía un color y una textura muy similar al salmón, con un toque más ahumado. El segundo paso fue un Risotto de Cordero. La carne había sido marinada en vino por 7 horas, y el resultado fue una carne muy tierna y de sabor intenso. El postre fue peras asadas con caramelo de avellanas y semifrio de nougat, y que dio un cierre fresco y más ligero en relación con el cordero. De todos los pasos, nuestro favorito fue el cordero, con un risotto bien logrado.

Algunas de las fotos que tomé de los platos del almuerzo:

La cena se hizo en el Hotel Correntoso, el de mayor tradición histórica en Villa La Angostura (la próxima hay que volver a hacer fotos). Las entradas fueron una tostada con paté de ciervo y chutney de tomates, y una sopa de trucha, papa y cítricos. El segundo paso fue costilla de cordero con risotto crocante de limón. Si bien, a simple lectura, aparece como un plato con bastantes similitudes con el probado en el almuerzo, los sabores eran completamente diferentes. De todas maneras me hubiera gustado probar otras carnes además de cordero, pero quedará para otra oportunidad. El de la cena era más ligero de sabores menos concentrados que el del almuerzo. El postre fue un cheesecake de chocolate oscuro con sorbete de sauco, que estaba muy rico -y que fue mi favorito de la cena.

Sobre Cerro Bayo y la temporada de esquí habrá otra entrada esta semana.

Nuestra presencia en Sabores Patagónicos fue gracias a la invitación de Cerro Bayo Ski Boutique.

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