En la década del ´70, los vuelos, al menos en Estados Unidos, tenían una tasa de ocupación de alrededor del 65%. Hoy ya llegan al 84/85%, con aerolíneas que ya están alcanzando el 87%. Debido a ello, la posibilidad de conseguir volar de manera gratuita o casi gratuita en los vuelos de las aerolíneas se ha recortado de manera notable para una gran cantidad de personas, entre los que se cuentan los empleados de las aerolíneas, sus familiares, y los jubilados de esas empresas. Básicamente, hoy es mucho más difícil obtener un asiento libre en un vuelo si están en la lista de los que pagan poco o no pagan.

En una nota dedicada al tema en Bloomberg se dan una serie de datos muy interesantes sobre la cantidad de personas que tienen acceso a este tipo de beneficios de las aerolíneas. Sólo en American Airlines hay, entre empleados, parientes y empleados, 750 mil personas que pueden ser incluidas en las listas para acceder a un asiento sin costo o con costo muy bajo. Otra compañía estadounidense, Southwest, tiene 250 mil personas en las mismas condiciones.

Los más afectados por los cambios en este segmento son los jubilados, ya que American recortó hace algunos años sus beneficios de dos docenas de viajes al año a ocho. Hay juicios pendientes por este tema en los tribunales estadounidenses.

Debido a las dificultades para conseguir asientos en los vuelos, uno de los puntos que aparece en la nota de Bloomberg cuenta los casos de empleados de aerolíneas que terminan en otro destino al originalmente planeado, simplemente porque fue imposible obtener un lugar en otros vuelos.

Sobre la evolución de las características de los vuelos en Estados Unidos, y el empeoramiento de su calidad, pueden chequear esta entrada de 2008.

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