En octubre de 2013 comentábamos en este blog sobre los complicados tiempos por los que pasaba Couchsurfing. Tras convertirse, de manera bastante traumática, en una compañía comercial, la empresa pasó por una serie de problemas financieros, que terminaron en el despido del 40% de su personal y la salida de su fundador y CEO. Incluso hubo toda una serie de problemas, incluso con la comunidad, ya que hasta se eliminaron algunos perfiles de usuarios muy críticos con las nuevas políticas de Couchsurfing. Tras todas esos cambios, ya no hubo más novedades de Couchsurfing. La comunidad, desde ya, siguió funcionando, pero no se supo mucho de las propuestas de modelos de negocios. Hasta que a fines de noviembre hubo una relanzamiento del sitio Web, y una apuesta bastante clara por apostar a un modelo freemium de financiamiento.

Por modelo freemium se entiende que la empresa espera cobrar por una serie de servicios extra. El punto central va a permanecer gratuito; en este caso, la búsqueda de alojamiento en casa de terceros. No es un tema menor, ya que justamente ahí reside el foco comercial de compañías como AirBNB. Pero un cambio de ese tipo, que buscara comercializar el núcleo de la propuesta, hubiera tenido dificultades serias. En primer lugar, la resistencia de sus usuarios, para los cuáles la gratuidad es fundamental. Dos, que de todos AirBNB ya está bien establecido en ese mercado comercial y sería muy difícil competir con ellos a partir de repetir el mismo modelo comercial.

Entonces, la propuesta de freemium se restringe a cobrar por la certificación de perfiles, tarjetas de regalo para los anfitriones, y otros tipos de productos que no impliquen cobrar comisiones directamente sobre la estadía. La pregunta, claro, es si sus usuarios adoptarán masivamente estos productos pagos.

A pesar de que fue fundada varios años antes de AirBNB, hoy Couchsurfing tiene un valor mucho menor, e incluso se enfrenta a un futuro poco claro como empresa comercial. Es difícil saber si el modelo freemium va a funcionar para ellos, e incluso si van a lograr sobrevivir a los muchos problemas que tuvieron con su base de usuarios. La extensa nota que le dedicó GigaOM esta semana analiza una larga lista de inconvenientes, como la llegada de nuevos usuarios que utilizaban el servicio como una plataforma de citas.

Algo importante de Couchsurfing es que no se trata de un servicio reemplazable. AirBNB está orientado específicamente hacia un terreno comercial con comisiones. Propuestas alternativas como BeWelcome o TrustRoots por ahora han tenido poca repercusión. Si Couchsurfing fracasa finalmente como compañía comercial, dejará un importante vacío en el mundo de los viajeros. Su éxito, al menos moderado, será importante para muchas personas, que de otro modo verían encarecer sustancialmente sus costos de viaje.

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