Hace algunos días se conoció la noticia de que United Airlines y la agencia online de viajes Orbitz habían demandado al sitio Skiplagged, que permitía comprar pasajes aéreos más económicos a partir de combinar múltiples ciudades. Desde ya, podemos preguntarnos porqué puede salir más barato comprar un vuelo con varios escalas que uno directo. El tema es que las compañías aéreas ofrecen sus tarifas de acuerdo a la demanda, y por eso ciertos vuelos directos pueden tener un precio que puede ser más alto que volar con escalas entre puntos con menor demanda o mayor competencia entre aerolíneas. A eso hay que sumar lo complejo que es el tema del precio de los pasajes, ya que éstos varían minuto a minuto, como ya sabrán muchos de ustedes.

Lo que hace Skiplagged es bastante sencillo: tiene listadas una serie de rutas en Estados Unidos -dentro de ese país y también hacia el exterior- que permiten combinar destinos para obtener tarifas más bajas, y luego te deriva para la compra hacia una agencia online. El punto conflictivo es que las aerolíneas tienen prohibido a las agencias de viaje ofrecer lo que ellos llaman “hidden-city” tickets. Por lo tanto, lo que United demanda es que Skiplagged cese con esas prácticas porque viola sus restricciones de contrato con otras agencias.

Por ahora, Skiplagged ha optado por hacer una campaña de recaudación de fondos para enfrentar las demandas, y el sitio sigue online, aunque ya no envía tráfico hacia Orbitz sino que lo hace hacia otra agencia online. A los usuarios, claro, les resulta difícil entender que tiene de malo todo esto. Ellos pagan el pasaje más barato, y punto. El problema lo tiene United y muchas otras aerolíneas, que ven como la política de fijación de precios tiene que comenzar a tomar en cuenta ya no sólo la competencia en la ruta. También deben contemplar la posibilidad de que otros usuarios combinen vuelos para obtener precios más económicos, lo que puede incrementar la tarifa en recorridos menos demandados o más competidos.

Skiplagged

Skiplagged

Hay una nota, bastante favorable al punto de vista de las aerolíneas, en The New Yorker.

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