#experienciacarmelo 2: una visita al Four Seasons Carmelo

Unos días antes de viajar hasta Carmelo para visitar el Four Seasons, habíamos notado que en las distintas publicaciones sobre el hotel lo que aparecía como bien claro es que “relax” y “gourmet” eran las dos palabras que definían el lugar. No cuesta entender porqué. En primer lugar, la disposición del lugar es bastante particular. En un terreno de 44 hectáreas, los departamentos y bungalows se disponen en la zona del bosque, lo que permite alojarse en un ambiente de mucha tranquilidad y en donde nunca sentirán que hay demasiada gente. Segundo, las ofertas gastronómicas del lugar, como su restaurante Pura, tienen una oferta más que interesante en gastronomía y vinos. Para la entrada de mañana, la tercera, va a quedar la parte de gastronomía del hotel, que va a incluir un video sobre los productos que encontrarán en el desayuno.

Entrada del hotel
Entrada del hotel

Apenas ingresan al hotel, notarán que la arquitectura remite a Bali, con muchos elementos visuales en particular en la sala que se encuentra justo frente a la recepción, con muchas pinturas y esculturas. Todo el lobby está dominado por este tipo de decoración, y seguramente van a dedicar un tiempo a tomar fotografías aquí. Al final del lobby tienen la piscina al aire libre, abierta de octubre a abril. Junto a la piscina está el restaurante Pura, abierto todos los días, y el Río Bar, que tiene horarios de acuerdo a la temporada. También encontrarán un bar especializado en tragos, el Mandara, abierto por la noche, de 6pm hasta la medianoche. Junto a la piscina hay una zona de viñedos experimentales con distintas cepas, que tal vez en unos años produzcan los primeros vinos del hotel.

Four Seasons Resort Carmelo, Lobby
Four Seasons Resort Carmelo, Lobby

Si el tiempo no está apto para usar la piscina exterior, hay otra, interna, en la zona del spa, donde también encontrarán un jacuzzi, una zona de máquinas para hacer ejercicio, sauna seco y las salas de masajes.

Four Seasons Carmelo
Four Seasons Carmelo
piscina interna
piscina interna

En nuestro caso, nos alojamos en un bungalow casi al final de las edificaciones, con vista al río y el bosque. El bungalow tiene 90 metros cuadrados, con una gran habitación por la cuál se ingresa. En ella encontrarán desde el televisor y el frigobar hasta un escritorio donde trabajar, mesa donde tomar un café y la cama. Justo detrás se abre el espacio para los baños, una bañera, vestidor y una ducha externa. La habitación tiene mucha luz natural. Justo frente a nuestro bungalow se abre el camino que termina en la playa que da al río. En el caso de las familias, les va a ser más conveniente los departamentos de dos pisos, ya que el dormitorio se encuentra en la parte superior y debajo se pueden colocar hasta dos camas. Al ingresar a la habitación, van a encontrar una fuente con dulces, que pueden acompañar con café -hay cafetera y varios pods disponibles.

Dulces en la habitación
Dulces en la habitación
Bungalow
Bungalow
bungalow, con vista al río
bungalow, con vista al río
Baño de los bungalows
Baño de los bungalows

La playa es una de los espacios donde pueden ir a pasar un rato y descansar. Si bien en esa zona no hay servicios, como junto a la piscina, pueden llevar su mate o bebidas y recostarse en las reposeras o en el gazebo que se encuentran allí. Uno de los mejores momentos es, desde ya, el atardecer. A nosotros nos tocaron días nublados, así que no pudimos observar ningún atardecer pleno, pero no faltará oportunidad. En esta zona se encuentran las instalaciones para yoga.

Espacio para yoga
Espacio para yoga

Como parte de los atractivos de visitar el Four Seasons Resort Carmelo, se puede visitar la Finca Narbona, que elabora vinos, como los conocidos tannat uruguayos, hasta lácteos como yogures, quesos y dulce de leche. A la hora de los quesos les recomendamos probar el parmesano, una absoluta delicia. También tienen quesos Colonia y Camembert. El restaurante de la Finca tiene una carta con opciones muy interesantes. En nuestro caso probamos el bife a la milanesa y la sopa de hongos, acompañados de los vinos tannat de la bodega. En particular, nos gustó mucho el tannat rosé, fresco y no demasiado dulce, muy apto para esta época del año. Para el postre, los helados artesanales están más que recomendados. Si quieren llevar alguna botella de vino para tomar a la vuelta, los precios van de 15 a 45 dólares. Nos quedamos con las ganas de traer una botella de grapamiel, pero tienen una producción muy acotada y nos les quedaba ninguna. Será la próxima. Por cierto, la finca cuenta con 5 habitaciones que respetan la arquitectura del lugar, de principios de siglo XX. Narbona fue admitida recientemente como parte de la red de Relais and Chateaux, que agrupa pequeños hoteles gourmet en todo el mundo.

Finca Narbona
Finca Narbona

En tanto el terreno donde se encuentra el hotel es realmente muy grande, una actividad más que recomendable es salir a caminar por los caminos internos. En particular hay zonas con muchos eucaliptos, y en donde el paisaje y los aromas les van a parecer un gran lugar para la caminata. El hotel también tiene bicicletas a disposición de los huéspedes. Pueden usarlas para recorrer los alrededores, o dirigirse hacia Puerto Camacho por la ruta que va por dentro del barrio privado que se encuentra al lado del hotel. Otro recorrido para llegar a Puerto Camacho es a pie, por el río, que tiene paisajes más interesantes. Son algo más de 2 kilómetros, y allí van a encontrar más opciones gastronómicas. Por falta de tiempo no pudimos hacer este recorrido, pero varios de los huéspedes lo realizaron y lo recomendaban.

Bosque
Bosque

Como el hotel se encuentra a 8 kilómetros del puerto de Carmelo, si llegan vía Cacciola habrá una van esperando para llevarlos. Luego, si quieren retornar a Carmelo para recorrer sus calles, pueden arreglar los horarios en el hotel.

Carmelo es un destino bastante particular para mí. He pasado al menos 6 veces por allì, debido al servicio de catamaranes que une la localidad argentina de Tigre con esa localidad uruguaya. Pero casi no conozco la localidad. Es que siempre que llegué allí a pocos metros subí al micro para dirigirme hacia Montevideo, o en este caso, para que llevaran en una van hacia el Four Seasons Carmelo. Supongo que la próxima visita al lugar realmente debería tomarme un tiempo para recorrer las calles de Carmelo, así que eso -espero- sea el material de una futura entrada de este blog.

Precios de la estadía pueden chequearlo directamente en la página del hotel. La estadía en el hotel fue invitación de Four Seasons. Mañana la #experienciacarmelo sigue con el tema de gastronomía.

Bosque
Bosque
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