Desde 2004, y hasta el presente, he publicado fotos en Flickr. Mi elección, a la hora de las licencias, fue elegir Creative Commons Attribution como forma de clasificar mis imágenes. Esto significa que cualquiera puede usar mis fotos siempre y cuando reconozca mi autoría. Debido a ello, debo reconocer que he visto mis imágenes reproducidas en muchos sitios, y debido a ello mi página de Flickr y mi blog han sido enlazados muchas veces. Si bien es cierto que en los últimos dos años cada vez uso menos Flickr -para publicar las fotos día a día opté hace tiempo por Instagram- todavía hay allí un número considerable de imágenes que he subido, y cada tanto agrego un álbum nuevo.

¿A qué viene esto? Que hay unas 300 millones de fotos licenciadas bajo Creative Commons Attribution en Flickr, y que recientemente la compañía decidió comenzar a vender versiones impresas de estas imágenes a precios cercanos a los 50 dólares. El problema principal es que Yahoo!, la dueña de Flickr, se queda con el 100% de los ingresos. Los creadores de las fotos no reciben un centavo. Una nota publicada por The Wall Street Journal hace algunos días refleja el enojo de algunos de estos fotógrafos amateur al saber que Flickr vende estas fotos y se queda con los ingresos.

Nuevamente estamos en el terreno de “es legal pero no es moral”. Efectivamente, las licencias Creative Commons permiten este tipo de polìtica, y en principio Yahoo! no está cometiendo ningún ilícito. Algunos usuarios optan por quitar la licencia Creative Commons a sus imágenes, pero en realidad no tengo muy en claro que tan efectiva puede ser esa decisión. Desde ya que no va a cambiar nada en relación a quienes ya usaron las fotos. Posiblemente impida usarlas en el futuro bajo CC.

En todo caso, la decisión de Yahoo! no le hace un gran favor al futuro de las imágenes bajo CC, ya que muchos optarán por usar esa licencia para evitar que Flickr venda las imágenes y se quede con los imágenes. Más cuando las fotos que tienen copyright tradicional reciben el 51% de los ingresos de cualquier venta de la imagen.

En mi caso, por cierto, no creo que las imágenes sean demasiado relevantes para impresos. Si bien útiles para cualquier sitio Web, la gran mayoría está publicada en 1024×768 o en 800×600 píxeles, lo que no las hace muy aptas para impresiones en papel. Como buena parte de ellas las subí mientras viajaba, las reducía en tamaño y definición para que subieran más rápido. Así que seguramente van a seguir bajo CC Attribution, al menos por un tiempo.

Flickr comienza a vender fotos bajo CC

Flickr comienza a vender fotos bajo CC

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