En la entrada anterior sobre este tema, Crowdfunding y viajes: sobre financiación, sueños y productos, enfatizamos una serie de temas importantes cuando se va a encarar un proyecto de solicitar financiamiento para viajes. Entre ellos: tener una historia interesante para justificar la importancia del viaje; que quede en claro el esfuerzo que han puesto desde lo personal y que no suene simplemente a “quiero dinero para viajar” (porque eso es algo que quiere todo el mundo y no tiene nada de especial); que el viaje sea un medio para conseguir un objetivo -por ejemplo, ayudar a otras personas- y no el medio en sí mismo; pedir el monto más moderado posible; y pensar cuidadosamente que productos o contraprestación va a recibir los donantes.

Crowdfunding, estrategias y posibles errores

A partir de una nota interesante sobre el tema que publicaron en GigaOM en estos días, y que es un buen complemento para algunas de las cosas que marcamos en la primera nota.

La primera es minimizar los riesgos para los donantes acerca de la concreción del proyecto. En el caso de una búsqueda de financiación de viajes, un punto importante es mostrar antecedentes en proyectos similares en escritura, armado de sitios, emprendimientos de foto o videos, etc. O sea, que va a ser complicado conseguir financiamiento para un proyecto basado en algo en el que no tienen mayor experiencia si eso no logra despertar la confianza de los potenciales donantes.

Dos, un tema importante es que el proyecto debe arrancar muy bien para poder llegar a las páginas más populares de los sitios de crowdfunding tipo Indiegogo o Kickstarter. Eso implica tener una cuidadosa planificación previa de difusión. Por ejemplo, a través de e-mail marketing o en las redes sociales. El objetivo es crear expectativa y lograr que de entrada los potenciales donantes se interesen y participen. Si el proyecto arranca mal, es difícil luego corregir ese rumbo. En cuanto a las redes sociales, es importante usarlas con cierto cuidado. Si mucha gente se suma a difundir la campaña, pero luego los potenciales donantes encuentran que el monto recaudado hasta el momento es muy bajo, el efecto puede no ser el deseado.

Tres, un error bastante común es creer que tu proyecto es tan bueno que se va a vender solo. Desde ya, muchas veces llevamos adelante proyectos que realmente queremos mucho, y nos parecen tan obviamente buenos que no pensamos en que hay que saber venderlos a terceros. Y eso implica no sólo mostrar cuán importante es para nosotros. Implica retomar mucho de los puntos que vimos en la nota anterior sobre este tema -que quede claro el esfuerzo, que los productos que se llevarán los donantes sean interesantes, que el monto pedido suene perfectamente justificado, etc. Un punto importante en este objetivo es, por ejemplo, crear un buen video que sirva para difundir la iniciativa de crowdfunding.

Crowdfunding y viajes

Crowdfunding y viajes

Por cierto, ayer Martín Aberastegue me pasó un video donde se toman el tema con humor. Para esos proyectos creativos que fracasaron en Kickstarter, llega la plataforma de “non funding” con un mensaje bien simple: Workharder :)

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