A partir del 12 de noviembre, las autoridades de Estados Unidos y China pusieron en marcha los acuerdos que alcanzaron recientemente sobre el tema de visados. Uno de los más relevantes tiene que ver con la extensión a 10 años de las visas que pueden recibir los turistas chinos. En la actualidad duran un año, y la necesidad de renovarlas tan frecuentemente lleva a tener que enfrentar trámites en la embajada estadounidense, con largas filas y mucha espera. Ahora los turistas chinos pasarán a tener visados similares a los de otros países.

Turistas chinos

Turistas chinos

El objetivo de Estados Unidos es desde hace un buen tiempo recuperar su papel central en el turismo internacional. Si bien nunca dejaron de ser el país que más ingresos recibía en ese segmento, entre 2001 y 2010 los números de visitantes se estancaron mientras el resto del mundo crecía de manera sostenida. Desde hace ya tres años vienen desplegando una estrategia más agresiva de marketing y de facilitar los procesos burocráticos destinados a la obtención de visados por aquellos países que están fuera del programa Visa Waiver. Por ejemplo, que si alguien ya tuvo su entrevista y le dieron una visa por 10 años, la próxima renovación sea un simple proceso de chequeo que no requiera de más encuentros con funcionarios de la embajada.

En el caso de China, Estados Unidos sólo capta el 2% de los viajeros de ese país que salen fuera de su territorio. Eso a pesar de los fuertes lazos comerciales que existen entre ambas naciones. Como planteamos ya en China, un mercado turístico en problemas, en los últimos años el déficit de la balanza turística china no paró de crecer, gracias a que 54 millones de ciudadanos de ese país visitarán otros países. Sólo en los primeros seis meses de 2014 los turistas chinos gastaron casi 70 mil millones de dólares en el exterior, una cifra que por ahora parece estar aprovechando sobre todo Europa y las naciones cercanas a China. Estados Unidos, con una economía con un crecimiento bastante débil en la última década, obviamente quiere su parte del pastel.

De todos modos, habrá que ver si en algún momento el gobierno chino no comienza a tomar medidas para lograr que el déficit de la balanza turística del país deje de crecer. Para este año se estima que terminará por encima de loa 100 mil millones de dólares. Si se tiene en cuenta que en otros segmentos de la economía el gobierno chino lleva adelante un control bastante estricto de capitales, no sería tan extraño que se produzcan algunas novedades regulatorias en el corto plazo. También habrá que ver si no hay algunos cambios en el régimen de visados que el gobierno chino aplica desde 2012 a sus visitantes, y que hizo más estrictos los controles de visado. La cantidad de visitantes a China cayó un 2,4%, y es más que probable que estas medidas hayan tenido mucho que ver, además de cuestiones como la contaminación ambiental en las grandes ciudades del país.

La foto que abre la entrada fue tomada por Bigbirdz y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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