En la versión anterior de la serie de entradas sobre el estado de los blogs de viajes y turismo, y que escribí hacia 2011, planteaba que:

1) Los blogs más conocidos del sector habían tomado un camino de profesionalización y monetización que los llevaba a producir contenidos cada vez más elaborados y estructurados. El peligro es que parte de ese camino implicara perder frescura y asemejarse más a los contenidos que vemos en los medios tradicionales.

2) La creciente fragmentación de la publicación en múltiples plataformas, como redes sociales, lo que incrementaba el volumen de trabajo de los bloggers, sin que esto repercutiera necesariamente en la monetización -aunque sí en la difusión.

3) Que en América Latina teníamos muchos menos blogs sobre viajes que los que esperábamos hacia 2007/2008.

4) Que antes de pensar al blog como una forma de generar ingresos, más bien se lo podía entender como parte de un proceso más amplio de posicionamiento en el mercado de viajes.

Pero ya pasaron casi tres años de la última actualización, y algunas cosas han cambiado un poco.

A) En los últimos dos años se han consolidado una serie de iniciativas destinadas a agrupar a los blogs de viajes en América Latina, en particular en países como Brasil, Argentina y Colombia. Es una buena noticia en tanto ayudan a mejorar la visibilidad de los blogs para otros actores del mercado. En países como España hay una interesante tendencia a crear colectivos regionales de bloggers, un tema a seguir. El paso pendiente, en particular en América Latina, es seguir explorando la vinculación entre bloggers latinoamericanos.

B) Que el camino de la profesionalización del contenido de los blogs sigue a buen paso, aún cuando se trata de un recorrido complicado. La opción de tomar al blog como un portfolio que muestre tu trabajo, y que permite luego obtener ingresos profesionales por otro lado -desarrollar contenidos para terceros, dar charlas, crear estrategias de marketing de contenidos, etc- sigue siendo tan válida como tres años atrás. Hoy se suma un tema importante: ofrecer resultados de las acciones que se llevan a cabo con blogs, gracias a la gran variedad de herramientas de generación de reportes con métricas -algo que los destinos y empresas también están atendiendo, aunque todavía falta para que realmente las tomen en cuenta para todas sus acciones.

C) La fragmentación de la publicación de contenidos en múltiples plataformas es una tendencia que en los últimos años se hizo aún más fuerte. Queda claro que, salvo que dediquemos todo el día a escribir y producir, hay que comenzar a ser más selectivos a la hora de elegir qué plataformas vamos a utilizar. La conversión de espacios como las páginas de Facebook a un modelo muy dependiente de la pauta publicitaria ha hecho que pierda relevancia para los bloggers, y en cambio espacios como Twitter, Pinterest e Instagram ganen importancia.

D) Una creciente utilización más profesional de la publicación de videos. No todos se sienten cómodos con ir más allá de la escritura y las fotos, pero el hecho de que cada vez más usuarios usen la TV para consumir contenidos de Internet -entre ellos, ingresar de esa manera a YouTube- nos tiene que parecer muy relevante.

E) Se habló mucho en los últimos años sobre “la muerte de los blogs”. Pero a pesar de que hoy conviven con muchas plataformas de publicación, los blogs siguen siendo un espacio único, donde puede convivir lo inspiracional con el desarrollo de contenidos informativos elaborados, de involucrar emocionalmente al usuario y a la vez de informarlo. Mientras otros espacios, como las redes sociales y los sitios de video, son muy importantes para generar en los usuarios el interés de visitar ciertos lugares -esto es, lo inspiracional-, los blogs son clave a la hora de brindar información y atender a los potenciales viajeros que ya han decidido visitar un destino. Y por ahora, no parece que haya reemplazo para ellos.

Botes y Playa en Cerro Azul, Lima

Botes y Playa en Cerro Azul, Lima

La anterior versión del “Estado de los blogs de viajes y turismo” la escribí en 2011, la pueden chequear en este enlace. La foto que ilustra la entrada la tomé ayer en Cerro Azul, una localidad en la provincia de Cañete, en el departamento de Lima, Perú.

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