Hace algunos días Foursquare lanzó una nueva aplicación, Swarm. Ésta última usa la misma base de datos y contactos que la primera, y replica muchas de sus funcionalidades originales. La pregunta que se hacen muchos es simple: ¿entonces cuál es el sentido de lanzar una nueva aplicación? Luego de usar Swarm, la respuesta parece bastante clara: porque quieren llegar a un público más joven, al combinar geolocalización con planes y mayor contactos con los amigos, y la vez quitar del medio el tema de la competencia, como los mayors y los badges. La intención es dar más énfasis a los aspectos sociales y de encuentro, y dar menos relevancia a los puntos fuertes de Foursquare, como recomendaciones y competencia.

La idea de agregar la posibilidad de comunicar planes -por ejemplo, preguntar quien quiere ir hoy a determinado lugar- es la mayor novedad de Swarm. Puede ser una funcionalidad interesante si se tiene un grupo de amigos muy activo, o para combinar actividades en entre muchas personas, como las que por ejemplo asisten a un gran evento o una convención. En este último punto es interesante la posibilidad de ver los planes de los amigos que se encuentran en la zona de acuerdo a la distancia -no más de 150 metros; 1,5 kilómetros; 10 kilómetros; y “muy lejos”.

Swarm contactos por distancia

Para quienes ya usan Foursquare y les gusta, Swarm no agrega nada muy relevante. El éxito de la aplicación más bien tendrá que ver con si pueden atraer nuevo público, más joven. No es un reto menor. Foursquare tiene un grupo muy activo de participantes, pero sus números están muy por debajo de otras redes sociales para móviles, con cerca de 50 millones de usuarios registrados. No es poco, pero en el competitivo mercado de las aplicaciones para móviles no es suficiente para asegurar a largo plazo la viabilidad comercial de la compañía. Swarm es el intento de crear una aplicación que apunte a otro público y sume usuarios con más intereses en los planes inmediatos.

Swarm

A mi gusto hay demasiadas similitudes entre ambas, aunque el objetivo sea diferente. Y tiene un problema: para que Swarm tenga sentido, hay que sumar un buen número de contactos. Y eso es algo que tienen los que ya son usuarios de Foursquare, que son, justamente, aquellos a los que Swarm no está dirigido. Por ello, es una apuesta bastante arriesgada y que depende mucho de atraer rápido un nuevo público. Y si se tiene en cuenta que la posición de Foursquare en el mercado de aplicaciones para móviles no es muy cómodo, no está de más preguntarse si valía la pena dividir esfuerzos en dos emprendimientos que se presentan como diferentes pero tienen muchos, tal vez demasiados, puntos de contacto.

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