San Francisco

Las ciudades que pasan por buenos momentos económicos suelen tener un punto conflictivo: a medida que crecer la prosperidad de algunos de sus habitantes por encima de otros, los costos de la propiedad pueden subir rápidamente. Por ello, muchos habitantes, que viven en esa zona desde hace mucho tiempo, deben mudarse a otros espacios urbanos, ante la imposibilidad de pagar los nuevos costos de los alquileres e impuestos. Ese proceso se suele conocer con el nombre de gentrificación. Si bien se suelen dar una serie de conflictos, por lo general el proceso de gentrificación es un gradual desplazamiento de ciudadanos que rara vez da lugar para conflictos muy visibles.

Pero San Francisco se está constituyendo en una excepción bastante llamativa a este tipo de conflicto gradual y de baja intensidad. Esta semana, una serie de organizaciones de la sociedad civil llevaron a cabo una serie de protestas para marcar como la prosperidad de algunos de sus ciudadanos, que trabajan para grandes empresas del sector tecnología como Google, Twitter y Facebook, están llevando cada vez más hacia arriba los costos de vivir en ciertas áreas de la ciudad. Y es que los salarios que se pagan en estas empresas están muy por encima del promedio nacional de Estados Unidos. Ese aumento de los costos implica que muchos habitantes se vean obligados a mudarse o dejar zonas urbanas donde hace mucho tiempo viven.

La primera protesta fue contra el sistema de buses que transportan empleados de empresas como Google y Facebook, y que usan infraestructura de la ciudad destinada al transporte público como parte de su servicio. Los organizadores de la protesta quieren que las empresas comiencen a pagar tasas para el uso de esa infraestructura. Y por lo que parece, pronto va a ser así. Ayer bloquearon buses de Google para visibilizar su protesta. Algo bastante extraño en Estados Unidos, por cierto.

La segunda protesta fue contra Twitter, pero por un tema particular: como parte de su plan de quedarse en la ciudad, la empresa fue exenta de pagos de impuestos por alrededor de 50 millones de dólares. Y, como saben, ahora Twitter salió a la bolsa, y gracias a ello logró vender acciones por 1750 millones de dólares. Los manifestantes piden que se eliminen las exenciones impositivas. Desde ya, lo que se señala en algunas notas periodísticas sobre el tema es que, si Twitter dejara la ciudad por las cargas impositivas, la ciudad simplemente no recibiría nada.

Procesos similares de gentrificación, aunque más relacionados con la prosperidad de la industria de las finanzas, ya se dieron en New York en décadas pasadas. Habrá que ver como evoluciona el tema en San Francisco.

Algunas notas sobre el tema, en inglés, en Huffington Post, San Francisco Bay Guardian y All Things. La imagen de San Francisco que abre la entrada fue tomada por Marc Dalmulder y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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