Instagram introdujo en los últimos meses algunos cambios. El más importante por ahora fue sumar video, aunque también comenzó a permitir publicar en terceros sitios mediante codigo embed. Y el que se viene es la aparición de publicidad, algo que ya está en modo de prueba. Pero en otros puntos la aplicación ha innovado bastante poco. Un punto central es la dificultad de difundir las publicaciones dentro de la misma comunidad. Instagram carece de mecanismos similares al retweet de Twitter o el reblog de Tumblr. Crecer en cantidad de seguidores a partir de un buen trabajo es algo bastante complicado, en particular porque las formas de difusión y viralización de contenidos se limitan al tema de los hashtags.

Este punto fue notado por otros desarrolladores, y por eso otras aplicaciones que compiten con Instagram han implementado mecanismos de republicación de contenidos. Son los casos de opciones de las que ya hablamos en este blog, como Oggl, Starmatic, Tadaa y otras. Sin embargo, y a pesar de sumar esta posibilidad, ninguna de estas aplicaciones ha logrado mayor relevancia en el mercado, y mucho menos ha amenazado en algo el claro dominio que Instagram tiene en el mercado de la fotografía para móviles.

Y en este punto, hay que reconocer la relevancia clave de la comunidad de Instagram en este punto. No sólo el número de usuarios, cercano a los 150 millones. Lo interesante es la participación que puede registrarse en las fotos, donde incluso usuarios sin demasiados seguidores pueden tener una buena cantidad de likes. Frente a tal actividad por parte de los participantes, la pregunta es bastante obvia: ¿por qué no habilita Instagram otras formas de participación? ¿Por qué no permiten republicar, crear listas, hacer selecciones temáticas? En las últimas semanas el rumor era que Instagram sumaría pronto un sistema de mensajería, algo que tiene que ver con la necesidad de Facebook de competir con Whatsapp, pero que no agregará nada al funcionamiento interno y la distribución de contenidos en Instagram.

Por ahora, es bastante evidente que la vitalidad y tamaño de la comunidad de Instagram por ahora permite sortear la falta de innovación de la aplicación a la hora de distribuir contenidos. Y, a la vez, agregar estas funcionalidades no le posibilita a los competidores crecer e instalarse como potenciales rivales. No es una buena combinación, en tanto una situación así nos mantiene en una especie de limbo de innovación, donde quienes suman posibilidades de viralización no tienen mayor éxito y donde quien innova poco mantiene su posición sin mayores problemas.

Otras entradas sobre este tema en este blog:

Instagram, Oggl, dispositivos móviles y las redes sociales para fotografía
Starmatic, EyeEm, Tadaa y las alternativas a Instagram

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