Couchsurfing

Couchsurfing siempre fue destacado como un servicio Web muy original en su momento, el de conectar a viajeros para algo más que conversar sobre destinos e intercambiar información. Si bien el motivo en principio era lograr que otro participante de la comunidad brindara un lugar donde quedarse a dormir, en realidad el punto pasaba más bien por permitir que viajeros y locales tuvieran mayor interacción. Así que la cuestión no era sólo “donde puedo pasar la noche en la ciudad X sin pagar el hotel”. Siempre tuvo más que ver con las ganas de conocer mejor otros lugares, sin pasar por la rutina de otros tipos de hospedaje.

Ya hace un tiempo, los responsables de Couchsurfing tomaron la decisión de mover el servicio hacia una dirección más comercial, y que dejaba de lado la idea de una plataforma donde el foco era el contacto, en forma gratuita, entre usuarios. Uno de los motivos era que mantener el servicio tenía costos que alguien debía afrontar. Pero no podía dejar de verse en esta decisión la influencia del éxito de compañías que apuntaban a permitir que privados pudieran ofrecer alojamiento a personas de todo el mundo, como sucede en el modelo de AirBNB, que siempre tuvo en claro su potencial comercial.

Los problemas de Couchsurfing no son sencillos. Implican pasar a una comunidad que había crecido bajo un modelo “non profit” hacia el espacio comercial. Algo que no es nada sencillo. A eso se le puede sumar los muchos problemas con el sitio Web, y las crecientes quejas de los usuarios en los foros de la compañía -y según cuentan en esta nota de Tnooz, se borraron conversaciones con quejas sin mayor aviso. Hay una buena descripción de esta desastrosa política de comunicación de Couchsurfing en Our Mechanical Brain.

En estas semanas, los problemas de Couchsurfing ya tienen que ver con las finanzas. Si bien lograron algo más de 22 millones de dólares en distintas rondas de inversión, su tasa de gasto es demasiado elevada. Por ello, hace algunos días despidieron al 40% del staff -lo que incluye a la mayor parte de los desarrolladores y el mismo CEO-, y están repensando el foco de la compañía hacia otros espacios, como por ejemplo el de dispositivos móviles -aunque no queda nada claro que significa eso, tal vez desarrollar aplicaciones para móviles. Los problemas financieros, las crecientes dificultades para mantener una buena relación con los usuarios, el pobre funcionamiento de sus sitios Web y la falta de foco del emprendimiento son una mezcla bastante complicada. El futuro de Couchsurfing aparece como bastante difícil, en particular porque no han logrado ofrecer servicios extra que los usuarios deseen pagar, más allá de cobrar por la verificación de perfiles.

Sobre los problemas financieros recientes de Couchsurfing, pueden revisar esta nota de TechCrunch de hace unos días.

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