Cuando este blog comenzó a andar, allá por el 11 de octubre de 2003, el panorama de la publicación en Internet era muy diferente al actual. Los blogs aparecieron como la forma sencilla de dar a conocer textos y contenidos en la Red, sin necesidad de conocer demasiado de programación y diseño. En comparación con los servicios de páginas personas y la necesidad de lidiar con el HMTL y las hojas de estilo, los blogs se podían instalar y configurar de una manera bastante sencilla. No había medios sociales, y todavía faltaba un buen tiempo para que Flickr, YouTube, Facebook y Twitter, para citar algunos ejemplos, aparecieran en el mercado.

Y cuando este blog comenzó a andar, el objetivo era bastante modesto: publicar materiales sobre viaje independiente y teoría del turismo desde las ciencias sociales. En realidad, el blog en cierta medida estaba escrito para mí, en tanto no encontraba nada demasiado interesante en los medios tradicionales -y sigo sin encontrar nada demasiado interesante, más allá de que las cosas mejoraron un poco. De hecho, comencé con la idea que podía tener unos 30 lectores por día. Tuve muchos más, pero eso no fue el producto de ninguna planificación previa.

El blog fue una muy buena alternativa para quienes, aún con ganas de hablar de ciertos temas, no teníamos ganas de pasar por el filtro de los medios en ciertas temáticas. Y que además nos interesaba hablar de ciertas problemáticas que, por intuición, sabíamos que los medios tendrían ningún interés en publicar. De hecho, y si revisan entre los que comenzaron a escribir blogs de viajes en Argentina entre 2003 y 2008, casi ni encontrarán periodistas de turismo. El valor de poder expresarse en la Red era algo que apreciamos los que veníamos desde fuera del mercado de contenidos de viajes. Una gran oportunidad, por cierto, de crear una comunidad de lectores.

El surgimiento y consolidación de los medios sociales como Facebook y Twitter llevaron a los blogs de a poco hacia un papel más concentrado en el contenido especializado. Para hablar de la vida cotidiana ya estaban las redes sociales, pero el espacio de la información más desarrollada fue cubierto por los bloggers. En el caso del mercado de viajes, eso es bastante evidente: los contenidos sobre viaje independiente, tendencias en medios sociales y turismo, consejos sobre fotografía y video de viajes, por citar algunos temas, tienen al blog como una plataforma privilegiada.

Y este blog no fue la excepción a esos cambios. Con el tiempo, se concentró en contenido más especializado, en particular en las tendencias sobre medios sociales y turismo. Y también dejó de ser un espacio que venía desde fuera del mercado de viajes, en tanto los blogs hace tiempo estamos bastante integrados al panorama. Buena parte de lo que publicamos tiene hoy más relevancia para el segmento de turismo, que hace tiempo tuvo que resignarse a un hecho evidente: que los viajeros conocían y usaban mucho mejor las nuevas opciones en publicación y búsqueda de datos en Internet que las empresas. Y que mientras los viajeros usaban Internet como su fuente primaria de investigación, conversaban entre ellos y publicaban, muchos actores del mercado de viajes querían conservar esquemas de décadas anteriores. Tanto los modelos de negocios ligados a ventas como el relacionado con la promoción de destinos y servicios, tema éste que además alcanza al sector oficial.

Los desafíos de los blogs hoy pasan por otro lado: conservar un espacio relevante en el mercado de contenidos en la Red. Un espacio complejo de mantener, mientras Facebook se expande a partir de un modelo de negocios que combina contenidos, datavigilancia y construcción de perfiles de consumidor, y mientras Google lleva adelante cambios en los algoritmos de búsqueda que complican cada vez más la vida de las publicaciones independientes. Los desafíos son bastante complejos como para encararlos de a un blog por vez. Algo no sencillo, porque los bloggers estamos muy acostumbrados al individualismo y a hacer las cosas por las nuestras, porque justamente de esa manera comenzamos: a partir de un impulso personal, y sin muchos más recursos que nuestro tiempo y acotado presupuesto. Pero en estos tiempos no se trata de hacerse notar en el mercado, como en 2003; hoy es necesario trabajar para conservar la relevancia de lo que publicamos y a la vez crecer en lectores y presencia en el campo del turismo.

Los 10 años de Blog de Viajes me encuentran por unos días fuera de Argentina, mientras tengo la oportunidad de recorrer de nuevo New York y New Jersey. A esta altura, parece increíble que se pueda mantener un proyecto de este tipo por 10 años, con más de 3500 entradas publicadas, y una presencia en muchas otras plataformas de publicación, como Twitter, Facebook, Tumblr, y la lista sigue. No es un trabajo sencillo, más cuando tenemos muchas otras ocupaciones. Pero, como ya he dicho en muchas de las charlas que di en estos años, este blog no me da de comer, pero ha sido el espacio que me permitió ganar un espacio en el mercado de viajes y trabajar en él en muchos proyectos. Un punto que creo que tuvo mucho que ver con el hecho de que todavía publique en este blog: que se articule con mis proyectos personales y profesionales.

10 años de Blog de Viajes, entonces. Hora de dejar de escribir y de celebrar un poco :)

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