Instagram

Es difícil encontrar alguna innovación en la implementación de video en la plataforma de Instagram. La manera de filmar por segmentos ya se podía encontrar en Vine; la posibilidad de importar videos desde otras plataformas ya se podía hacer en SocialCam o Viddy. Sin embargo, el peso de su enorme comunidad de usuarios tiene a Instagram del lado ganador en el mercado de videos en dispositivos móviles, y cada novedad que produzca va a ser noticia. La actualización de ayer, la versión 4.1 para iOS y Android, nos da la posibilidad de importar videos que ya filmamos en nuestro celular, como pude hacer con este timelapse que grabé con una parte del recorrido del tren La Trochita en Chubut:

Cuando importamos el video a Instagram, hay que tener en cuenta que el formato va a ser recortado a 1×1, y que la aplicación nos permitirá decidir donde comienza el video para cumplir con el máximo de 15 segundos, pero no hacer ediciones dentro del video. Lo más probable es que en los próximos días veamos un crecimiento muy importante en la cantidad de videos publicados, por lo que les recomiendo que deshabiliten la función de Autoplay desde la configuración. De esa manera, sólo se reproducirán aquellos videos que ustedes seleccionen.

La decisión de Instagram le pone las cosas un poco más difíciles a Vine, la aplicación de Twitter para filmar video, y marca un punto clave de la pelea en el mercado de video para dispositivos móviles: la gran diferencia la marca el tamaño de la comunidad. Twitter optó por construir otra comunidad en Vine desde cero, y ahora la decisión no aparece como muy inteligente. Instagram, en cambio, optó por correr el riesgo de sumar la funcionalidad a su plataforma existente de usuarios, y por ahora parece ser la apuesta ganadora. El problema es que eso termine por eclipsar la importancia de la fotografía, que es el punto que muchos valoramos de la plataforma.

Que Instagram ahora se concentre un poco más en el tema de video puede abrir algunas oportunidades para otras aplicaciones que no logran levantar cabeza. Para Viddy y SocialCam, por ejemplo, puede ser una buena oportunidad para refinar sus funciones de edición de video -permiten usar filtros, sumar títulos, agregar música, etc-, los que finalmente se van a terminar publicando en Instagram. Para Oggl, Starmatic, Tadaa o EyeEm puede ser un momento para reafirmar su apuesta por la fotografía. Si los usuarios se comienzan a cansar de la constante aparición de los videos en Instagram, puede ser una oportunidad para lograr hacer crecer su comunidad, un punto donde todavía tienen mucho que hacer.

Y por cierto: Instagram sigue sin agregar ninguna funcionalidad que permita redistribuir material, algo que se puede hacer perfectamente en Vine con los “ReVine”, la versión propia de los ReTweets de Twitter, o en otras plataformas como Tadaa, Starmatic y EyeEm. ¿Será la próxima decisión de Instagram? Porque, tal como están las cosas, se hace muy difícil para los usuarios más nuevos lograr construir una comunidad propia en Instagram, en tanto es muy complicado hacer circular tu propio material, no importa cuán bueno o ingenioso sea.

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