N647UA

Una de las innovaciones más importantes que hicieron las llamadas “aerolíneas low cost” fue la buscar generar ingresos a partir de cargos que no pasaran por el costo del pasaje. Por ejemplo, cobrar por todas las valijas despachadas; no servir comida de manera gratuita; facturar por el derecho de tener un asiento numerado o ascender primero al avión, entre otras cosas. Pero las aerolíneas tradicionales ya aprendieron hace tiempo la lección, y llevan unos cuantos años facturando todo tipo de cargos extra. Y por lo que se ve en un informe realizado por la consultora IdeaWorks y Amadeus, no les está yendo nada mal.

En 2011, 50 de las principales aerolíneas generaron 22.600 millones de dólares en cargos extra, un 66% más que en 2009. La empresa que más facturó fue United Continental, con 4 mil millones de dólares, seguido por Delta, con algo más de 2 mil millones. Pero si tomamos por el tamaño total de la facturación, Spirit, una línea aérea estadounidense de bajo costo, obtuvo el 33% de sus ingresos por estas vías.

Con semejantes resultados, está claro que las aerolíneas no van a retroceder en su planificado camino de maximizar todas las formas de ingresos disponibles. Desde ser cada vez más inflexibles con el peso del equipaje, hasta incrementar los cargos por cambio de pasajes y otros puntos. Por ahora, eso sí, está claro que Estados Unidos le lleva alguna diferencia al resto, en tanto sus compañías aéreas ya han hecho la transición y cobran, en vuelos internos, por todas las valijas despachadas, la comida a bordo y más.

Pueden bajar el PDF con el informe completo, en inglés, desde este enlace. Más sobre el tema en The Economist

Anuncios