Santa Cruz de Tenerife, Canary Islands.

La cita de hoy, a cargo de Deyan Sudjic, en plan “vamos a hacer amigos”, aunque espero que no vaya a pasear seguido por Tenerife. Está tomado de su muy interesante libro la relación entre arquitectos y gobernantes, La arquitectura del poder.

“Ahora todo el mundo quiere su icono. Quieren que un arquitecto haga lo mismo que hizo el Guggenheim de (Frank) Gehry para Bilbao y el teatro de la ópera de John Utzon para Sidney (…) Sin duda, ésta no es una manera infalible de conseguir una arquitectura discreta y con tanto, o incluso de calidad. El efecto de tanta preocupación por crear una imagen es tan perjudicial para los arquitectos como para las ciudades que los contratan. Nunca se ha dado que tanta arquitectura de alta visibilidad fuera diseñada por tan poca gente. A veces parece como si solo hubiera 30 arquitectos en todo el mundo (….) ¿Y esto por qué es así? En parte porque la arquitectura ha conseguido dejar su impronta en una cultura más amplia de una manera que nunca lo había hecho antes: ahora la gente se fija en los edificios (…).

(Santiago) Calatrava, la versión oscura y kitsch de la inventiva juguetona y libre de Gehry, sigue considerándose arquitecto. Pero en realidad ha renunciado a diseñar edificios para concentrarse en la producción de iconos (…) Calatrava diseñó lo que se supone es una sala de conciertos en Santa Cruz de Tenerife, una ciudad de 250 mil habitantes (…) En cualquier caso es el clásico proyecto icónico: un edificio cultural, diseñado con una importante subvención de los fondos públicos, con la clara intención de conseguir que una ciudad desconocida salga en las páginas de las revistas de las compañías aéreas”

Citado de “Los usos de la cultura” en La arquitectura del poder. Cómo los ricos y poderosos dan forma al mundo, de Deyan Sudjic. Barcelona, Ariel, 2007. La foto es del Auditorio de Santa Cruz de Tenerife, diseñada por Santiago Calatrava.

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