La arquitectura del poder

“La arquitectura tiene que ver con el poder. Los poderosos construyen porque eso es lo que les toca hacer (…) Es un buen reflejo de la capacidad y la firmeza -y la determinación- de los poderosos. Sobre todo, la arquitectura es un medio para contar una historia sobre los que la construyen (…) La arquitectura ha sido forjada por el ego, así como por el temor a la muerte, además de por impulsos políticos y religiosos (…) La arquitectura es una herramienta práctica y un lenguaje expresivo, capaz de transmitir mensajes muy concretos. Sin embargo, la dificultad de establecer el significado político exacto de los edificios y la naturaleza esquiva del contenido político de la arquitectura, ha llevado a la actual generación de arquitectos a afirmar que su obra es autonóma, o neutra (…) Esta idea es falsa. Es que posible que determinado lenguaje arquitectónico no tenga un significado político concreto, pero eso no implica que la arquitectua carezca del potencial para asumir una función política (…) Casi todos los dirigentes políticos acaban usando a arquitctos con fines políticos”.

En La Arquitectura del Poder. Cómo los ricos y poderosos dan forma a nuestro mundo, Deyan Sudjic construye una historia de la arquitectura a partir de la obsesión de los gobernantes y poderosos por pasar a la historia a partir de formas específicas de uso de la arquitectura y del espacio urbano. En el fondo, se trata de pensar a la arquitectura como una forma de narrar el poder y de convertirla en una herramienta de propaganda. Lo cuál, claro, implica pensar la relación entre arquitectos y poderosos. Algo que queda en claro en la cita que sigue.

“La arquitectura siempre ha dependido de la asignación de unos recursos muy preciados y de una mano de obra escasa. Por eso, su ejecución siempre ha estado en manos de los que tienen acceso a los hilos del poder más que los arquitectos (…) Pese a cierta cantidad de retórica moralista en los últimos años sobre el deber de la arquitectura de servir a la comunidad, para poder trabajar en cualquier cultura el arquitecto tiene que relacionarse con los ricos y poderosos. Nadie más tiene los recursos para construir”.

El libro originalmente fue editado en 2005, pero la edición en español es de 2007. Fue editada en Barcelona por la editorial Ariel.

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