El metro

En su artículo “La muerte de los blogs”, Hugo Pardo Kuklinski plantea que

“El ruido existente en la red como consecuencia de la multiplicación de contenidos generados por el usuario como por el preferential attachment (dada la elección entre dos nodos, se elegirá el nodo más conectado) convierte a la mayoría de los blogs en casi invisibles y por tanto irrelevantes a la hora de crear opinión pública, decantándose el consumo hacia el mayor crecimiento de los puntos de concentración (los llamados hubs)”.

Tengo una serie de acuerdos y desacuerdos con la frase de Pardo Kuklinski. Arranquemos por algunos puntos que objeto. En primer lugar, creo que olvida un punto: no necesariamente un blog debe ser un espacio separado de las redes sociales y de información como Facebook y Twitter. Puede integrarse a ellas, y muchos bloggers lo están haciendo, incluso con herramientas como Backtype o Tweetmeme. De hecho, siempre los bloggers más dedicados tuvieron una múltiple presencia en la red: canales de videos en YouTube, fotos en Flickr, cuentas en Twitter y Facebook, miniblogs en Tumblr y Posterous, y la lista puede seguir. No es raro que los bloggers más populares hayan logrado transferir parte de esa relevancia a Twitter, por ejemplo, donde suelen contar con una buena cantidad de seguidores.

En segundo lugar, creo que se subestima el enorme poder que aún tienen los buscadores. Si chequeamos en las estadísticas de un blog, vamos a ver que los más populares tienen un alto porcentaje de visitantes que llegan desde buscadores. Es cierto que casi todos ellos serán visitantes ocasionales, habrá otros que tomarán los materiales encontrados en sus blogs para producir otros trabajos, o informarse, o tener otros puntos de vista sobre un tema. Cada vez más usuarios llegarán a nuestro blog vía Facebook, Twitter y otras redes, pero por ahora son una minoría frente a los buscadores como Google. Y, al menos por ahora, esas redes sociales tienen pésimas herramientas de búsqueda de datos.

Tercero, los blogs más consolidados ya tienen una audiencia bastante interesante vía feeds RSS o newsletters. Si bien es cierto que el RSS nunca llegó al público masivo, si son muy usados por el segmento de usuario de la Red que más lee.

Pero hay un punto en el que estoy de acuerdo con Pardo Kuklinski: ya no se puede pensar a los blogs como si fuera 2002. Hoy hay una superabundancia de contenidos, y es complicado pelear en el posicionamiento de los buscadores. Frente a ello, es más que necesario tener una estrategia que implique tener presencia en redes sociales y de información. Y esto es, en realidad, parte de ser blogger hoy en día: pensar más allá del blog. Y usarlo para lo que es relevante: producir contenidos de mayor nivel de elaboración, y que no podrían ser publicados en otros lugares por diversos tipos de restricciones de formato. De hecho, los lectores ya optaron por comentar sobre los blogs fuera de ellos; es más simple encontrar referencias a tus entradas en Facebook o Twitter que en tu propio blog.

No es cierto que, necesariamente, un blog vaya a quedar fuera de las “redes más transitadas”. La mayor parte de ellos ha hecho un esfuerzo importante por conectarse a esas redes. Y en muchos casos eso permitió que sus lectores crecieran en número. Y allí apareció un problema: como seguir manteniendo la conversación con los usuarios sin caer en el modelo de los medios tradicionales, donde sólo se escribe y nunca (o pocas veces) se escucha a los lectores / usuarios del blog.

Referencia bibliográfica

Pardo Kuklinski, Hugo (2009) “La muerte de los blogs” en Mario Carlón y Carlos Scolari (eds.) El fin de los medios masivos. El comienzo de un debate. Buenos Aires, La Crujía.

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