The Scoop, una guia de New York

Hace mucho que hablamos sobre la crisis de las empresas periodísticas. El modelo tradicional de venta de ejemplares en papel viene en caída desde hace tiempo, y que el paso hacia Internet no brinda los ingresos que si se podían obtener en el sistema anterior. Frente a ello, trasladar sin más el “modelo papel” a la Red y querer cobrar por la información no parece una solución aceptable. No porque no se pueda intentar; lo han hecho ya muchas veces. El problema es que los lectores no quieren pagar, porque entienden que pueden encontrar contenido de calidad similar, y gratis, en otro lugar de Internet.

Un camino es crear aplicaciones a partir del contenido periodístico. En lugar de esperar que los lectores nos visiten, se desarrolla una versión que puede ser instalada en dispositivos móviles. Un ejemplo interesante es The Scoop, una guía urbana de New York, que fue desarrollada por el principal diario de la ciudad, The New York Times. Por ahora sólo está disponible para iPhone.

La aplicación está dividida en cuatro partes: restaurantes, bares, eventos y sitios para visitar en la ciudad a partir de las recomendaciones de los locales. Cada ítem en las secciones puede ser marcado como “hecho” cuando lo visitamos, y puede ser compartido con nuestros contactos en Facebook, Twitter y Foursquare. Si usamos en cambio el botón “Compartir” también podemos enviar la dirección del sitio como correo electrónico o mensaje de texto.

¿Cómo se financia la aplicación? Hay publicidad al pie de la aplicación, y cada determinada cantidad de taps en el menú hay que observar un aviso de pantalla completa. Algo interesante: el aviso que más aparece es el de la obra de teatro, con su correspondiente botón para hacernos fans en Facebook.

Definitivamente, tener una guía urbana en el celular es bastante más cómodo que instalarla en la notebook, o más sencillo que acceder desde un navegador móvil. Abre otras posibilidades de publicidad para el medio. Y marca una tendencia: las redacciones van a tener cada vez más programadores, o van a trabajar cada vez más vinculadas con empresas de desarrollo. Habrá que lograr no sólo que el contenido sea de buena calidad; hay que buscar que la interfaz sea de uso sencillo, con posibilidades de compartir y de interactuar con otras plataformas que los usuarios ya utilizan. Algo de lo que ya habíamos hablado en Lonely Planet y los modelos de negocios, a propósito del crecimiento de las ventas de guías digitales, en particular sobre la plataforma iPhone.

Ahora sólo falta que nos solucionen ese pequeño problemita que nos pasa a veces: quedarnos sin batería… Más en The New York Times, donde encontrarán el enlace al iTunes Store.

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