Wow! (by Cordey)

Los bebés puede ser queridos en muchos lugares del mundo y en innumerables situaciones sociales. Pero en pocos lugares son peor mirados que en los aviones. Ni qué decir cuando el vuelo es largo, como los que cruzan el oceáno para unir Europa con el continente americano. Las razones son bastante obvias: a los bebés se les da por llorar en cualquier momento, y no todos los padres son los suficientemente hábiles a la hora de hacerlos callar. Y hay quienes incluso hacen un video con esas situaciones donde el bebé no para de llorar en el avión:

En CNN le dedicaron un espacio al tema hace algunas semanas, con algunos consejos para tratar con el bebé si comienza a llorar. Por ejemplo, que tenga a mano algo que chupar, como una mamadera o un chupete / chupón, en el caso de que sea sensible a los cambios de presión en la cabina. También pueden chequear algunos datos más en This Just In…

Pero no deja de ser interesante que la nota remarque que es tarea del padre hacer lo posible para lograr que el bebé se calle. ¿Tenían que aclararlo? En mi caso, las veces que me tocó viajar en un vuelo donde había un niño en llanto, los padres hacían todo lo posible por sortear la situación de la mejor manera posible. Por ejemplo, cargaban al bebé y caminaban por todo el avión por un largo rato hasta que éste se dormía. Pero si lo aclaran es porque no debe ser raro casos donde lo dejan gritar por horas.

De todas maneras, todos tenemos anécdotas con niños que no paran de patearnos el asiento, mientras los padres miran para otro lado. Y que lo siguen haciendo incluso después de que le señalamos que su adorado hijo se porta muy mal. Incluso he visto gente que se ve obligado a quejarse con la azafata. Y es bastante evidente: a los niños les aburre horrores estar sentados ahí por horas. Mejor que vayan preparados con sus videojuegos, o el DVD portátil, o que el avión tenga un buen sistema de entretenimiento.

Se nota que no tengo hijos, ¿no? :)

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