Lincoln (by morrissey)

Luego de años de perder participación en el mercado turístico internacional, y de tener políticas bastante malas con respecto al turismo, Estados Unidos va a poner en marcha una nueva estrategia para revertir su floja performance de los últimos años. La semana pasada, el presidente estadounidense Barack Obama puso en vigencia la Travel Promotion Act, que busca establecer nuevas políticas de promoción de los destinos estadounidenses en el resto del mundo. Se constituirá un Consejo de 11 miembros, que serán los encargados de proponer las alternativas de promoción.

La ley arrancó con polémica, porque el funcionamiento del nuevo Consejo será financiado con una tasa de 10 dólares que tendrán que pagar cada dos años los viajeros de los países que participan del programa Visa Waiver. O sea, los que pueden ingresar directamente a Estados Unidos sin pedir visa y con sólo completar un formulario electrónico al menos 72 horas antes de viajar. Dicho de manera rápida: Estados Unidos va a financiar la promoción de sus destinos con el dinero que recauda de los viajeros que llegan desde otras naciones. A los que no estamos dentro del programa Visa Waiver ya nos sacuden con trámites para pedir visas que cuestan 130 dólares, y que te cobran no importa si te otorgan o no el permiso de viaje.

Las medidas de promoción de los destinos estadounidenses hace tiempo que eran necesarias. El año pasado, Estados Unidos tuvo 2,4 millones menos de viajeros internacionales que en 2000, lo que deja bien en claro como estaban perdiendo participación internacional. Y a excepción de New York, todo el resto de las grandes ciudades estadounidenses habían visto descender la llegada de viajeros de otros países. Más sobre el tema en Reuters.

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