Algunas semanas atrás, analicé en dos entradas (enlaces al final del texto) la acción de marketing que las autoridades de Porto de Galinhas había llevado a cabo junto con una empresa privada, por la cual se invitó a 50 bloggers brasileños a pasar unos días en el lugar. El objetivo, declarado, era lograr muchos enlaces a las páginas de Porto de Galinhas, y menciones positivas sobre el destino. El objetivo se cumplió; una revisión de los bloggers invitados muestra que la mayoría hizo reseñas positivas, y que ni siquiera mencionaron el tema de los problemas ambientales en la zona, que fueron cubiertos varias veces por la prensa tradicional brasileña.

Pero ahora hay más información para compartir. La primera no es muy buena: la empresa que llevó a cabo la acción de marketing denunció que el gobierno local no le pagó lo comprometido por la campaña, y dio de baja la página Porto Cai na Rede. Poco después la Prefeitura de Ipojuca publicó una carta, donde rechazan las acusaciones y dicen que ellos no se habían comprometido a pagar todo, y que sus obligaciones se limitaban a hospedaje, comidas, paseos y otros servicios brindados a los bloggers. Y afirman haber invertido 200 mil reales (algo más de 115 mil dólares) en toda la acción.

No es la intención de esta entrada discutir acerca del tema de quien se hace cargo de los pagos. Las dificultades entre la empresa y la Prefeitura de Ipojuca las arreglarán entre ellos. Más bien me interesa otro tema: con una campaña de 200 mil reales, se lograron una gran cantidad de enlaces, muchos de elos en blogs con buen tráfico e interesante ponderación para los buscadores. ¿Cuánto hubiera gastado un destino en una buena campaña en medios tradicionales? ¿Hubieran generado tantos enlaces en Internet, donde hoy cada vez más viajeros buscan datos para viajar? Es un tema interesante; me parece que aquí hay otro tema para que revistas, diarios, etc, se preocupen, ya que otros formatos, en este caso los blogs, podrían generar mejores resultados que ellos para determinados objetivos de promoción y difusión.

El segundo tema está ligado a los bloggers, y seguramente vamos a tener que discutirlo más en el futuro. Una de las críticas de muchos viajeros a los medios especializados en turismo es que no brindan buena información. Las referencias a destinos son casi unánimemente positivas, y por lo general los datos bastante restringidos -muchas veces, a las empresas que pagaron el viaje a los periodistas. ¿Qué va a pasar si la mayoría de los bloggers replica ese modelo de “todo positivo”? ¿Los lectores de blogs seguirán confiando en nosotros? Claro que un blog no se termina en quienes lo escriben; la comunidad de lectores y de comentaristas pueden agregar nueva información para ayudar a construir un sentido diferente para el texto.

Me parece que es un tema donde la mayor parte de ustedes tiene una posición tomada; sería interesante que compartan sus puntos de vista en los comentarios, a ver cuán interesante (o no) es el tema.

Gracias a Tony Galvez por algunos datos de utilidad para esta entrada.

Entradas anteriores sobre este tema:

Bloggers y prensa, el caso de Porto de Galinhas
Bloggers y prensa, el caso Porto de Galinhas II

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