Con Montevideo estoy lejos de querer parecer neutral. Siempre ha sido una ciudad que me ha gustado mucho recorrer. Sólo la arquitectura de los edificios de la Ciudad Vieja y el centro merecen una recorrida paciente por las calles de la capital uruguaya. Como en otras ciudades, lo mejor está en caminar sin rumbo por las zonas céntricas, y luego dirigirse hacia otros puntos muy interesantes de la ciudad, como la playa de Pocitos, o la Fortaleza Artigas en el barrio de Cerro, algo de lo que hablaré mañana.

Como en otros países de América Latina, en Uruguay desde hace varias semanas se está dando una persistente caída del valor del dólar, que en la actualidad cotiza a un valor cercano a los 21 pesos uruguayos. Y para fin de año, ya hay pronósticos que lo sitúan por debajo de los 20 pesos. Al igual que su vecino Brasil, Uruguay es cada vez más caro en dólares. En comparación con Buenos Aires, muchos de sus precios son más altos medidos en esa moneda. El real, por su parte, cotiza en alrededor de 11 pesos uruguayos, y el peso argentino, un poco más de 5.

Fin de semana en Montevideo (by morrissey)

La comparación con la evolución de Brasil en el tema del dólar tiene un sentido: me encontré con muchos turistas brasileños en la ciudad, en particular en el Mercado del Puerto, un lugar tradicional para ir a almorzar los sábados. Claro, tanto turista ha llevado a que los precios en el lugar tengan valores altos. Una parrillada para dos personas, con vino y postre, cuesta más de 50 dólares. La atención y la comida siguen tan buenas como siempre, pero preparen la billetera.

Mercado del Puerto (by morrissey)

Desde ya, hay opciones más económicas para comer. En el centro de la ciudad, los valores de los menúes para almorzar están entre 140 a 180 pesos uruguayos, e incluyen bebida y postre. Y como siempre está la opción de los puestos callejeros donde se venden hamburguesas, chorizos, chivitos (sandwiches de carne) y salchichas (frankfurters). Una hamburguesa completa está por los 40 pesos uruguayos, menos de 2 dólares, como para que tengan una idea.

El transporte urbano de colectivos tiene dos tarifas básicas. Si se quedan por el centro, cuesta 9 pesos uruguayos (algo menos de 50 centavos de dólar) pero si salen de allì hacia Pocitos o Cerro, pasa a valer 16 pesos uruguayos (75 centavos de dólar). Cada vez menos colectivos tienen cobrador, y los mismos choferes se encargan de darte el boleto. No tomé taxis, ya que las zonas que visité de la ciudad se pueden conocer sin problemas con sólo usar transporte urbano colectivo, pero si alguien quiere sumar algunos precios en la parte de comentarios, se agradecerá.

Pocitos (by morrissey)

En pocas semanas más habrá elecciones en Uruguay, y el clima político era bastante evidente. Muchas movilizaciones, gran cantidad de banderas de los distintos partidos políticos, y gran cantidad de puestos que repartían boletas electorales. El favorito en las encuestas es José Mujica, candidato del Frente Amplio, actualmente partido en el gobierno. Mujica fue uno de los fundadores de Tupamaros, la guerrilla urbana de la década del ’70, y ello ha llevado a que en las librerías uruguayas se encuentren varios libros sobre él y sobre la historia de Tupamaros -que hoy siguen existiendo, pero bajo la forma de movimiento político dentro del Frente Amplio, que tradicionalmente agrupó a la izquierda uruguaya. En mi caso, volví a casa con un ejemplar de Una historia de los Tupamaros. De Sendic a Mujica, de Alain Labrousse.

Pero en las librerías uruguayas también pueden conseguirse ahora varios trabajos sobre Juan Carlos Onetti, en relación a que se cumplen 100 años de su nacimiento. La compra, en este caso, fue Onetti. Perfil de un solitario, de Omar Prego Gadea. No compré más libros, porque para mis bolsillos argentinos los valores eran un poco caros, incluso para libros impresos en Uruguay. Lo mismo me pasó con los diarios y revistas, que en dólares cuestan casi el doble que en Buenos Aires.

Montevideo, por cierto, tiene una fascinante tradición de bares, en particular en la ciudad vieja, la zona del centro y el barrio de Pocitos. Muchos conservan una fisonomía muy tradicional, aunque para ello lo mejor es caminar sin rumbo y sentarse en alguno de ellos cuando quieran tomar un descanso. Todos tenemos nuestros bares favoritos, pero lo mejor sería no leer muchas guías sobre el tema y descubrirlos por ustedes mismos en alguna caminata.

Mañana, una actualización de como llegar a la Fortaleza Artigas y el barrio de Cerro.

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