El rulero, desde otra perspectiva (by morrissey)

Allá por junio de 2007, una nota de un periodista inglés me llevó a escribir en Buenos Aires, besos y diferencia sobre el tema de la relevancia del saludo en la interacción entre las personas. En tanto están ubicados justo al comienzo de la charla, la manera en que saludamos puede condicionar todo la interacción posterior. Y es una de las razones por las cuáles siempre conviene averiguar previamente de que manera se saluda en otros lugares.

En el caso de Buenos Aires, muchos viajeros se sorprenden mucho por la costumbre del saludo con besos entre los hombres. Para los que vivimos aquí es ya parte de la costumbre, pero muchos otros se manifiestan entre incómodos y encantados por la novedad. Y ya encontré otra nota en inglés sobre el tema en LandingPadBA, un blog dedicado a Buenos Aires, donde el autor habla sobre el tema de los besos entre hombres, y se ve obligado a aclarar: “I am not gay“. Los comentarios incluso insisten un poco con el tema, y hasta hay quien hipotetiza sobre la posibilidad de que los porteños sean menos homofóbicos porque se besan. Ojalá las cosas fueran tan simples…

La costumbre del beso entre hombres en Buenos Aires no es tan antigua; de hecho, se remonta a mediados de la década del ’80. Al principio se daba entre amigos, Luego, se extendió de una forma notable, y hoy es la forma estándar de saludo, sólo no permitida en situaciones muy formales. Pero no es una “costumbre argentina”. Es más bien algo común en las grandes ciudades, pero no presente en todo el territorio del país, donde sigue dominando el apretón de manos.

El tema del saludo se liga con otras cuestiones, que tienen que ver, por ejemplo, con la distancia personal admitida en la interacción entre dos personas, o las posibilidades de contacto físico. Algo que en las ciencias de la comunicación se conoce como “próxemica”, a partir de los aportes del antropólogo Edward Hall.

La referencia a LandingPadBA la encontré en SpareBlog.

Anuncios