Ha pasado más de una semana desde el accidente que terminó con la desaparición del vuelo AF447 de Air France, que se dirigía de Brasil a Francia. En todos estos días, hay algo que todos estamos seguros como público: que hemos visto y leído cientos de informaciones y reportes hechos por los medios, y que seguimos sin saber con cierta certeza que pasó con el avión.

Desde el lunes a la mañana, las redes de noticias por cable dedicaron horas y horas a hablar del tema. Con escasísima información, más bien completaron el vacío de datos con una larga lista de especulaciones. Desde fallas humanas hasta atentados con bombas y defectos en la parte técnica de la aeronave, como público asistimos a un espectáculo donde se pasaban siempre las mismas imágenes en loop, y se detallaban algunas de las posibilidades del accidente. Con apenas algunos datos y sin imágenes, la cobertura se extendió durante días.

Un recurso que en muchas ocasiones es interesante, como recurrir a “los expertos”, en esta ocasión fue muy mal usado. La razón: la mayor parte de ellos tenía tan poco información del accidente como nosotros, y todo lo que podían hacer era… sumar más especulaciones. Pero el tema era tan relevante en la agenda de los medios que era necesario dedicarle mucho tiempo. Los resultados están a la vista, y la calidad de la información entregada es, por lo menos, de discutible calidad.

Sé que algunos dirán que “los medios hicieron lo que pudieron”. De eso no hay dudas. Pero no deja de ser interesante discutir algo importante: ¿qué se hace cuando tenemos un caso muy relevante en la agenda pública, pero no tenemos información de calidad para hacer una cobertura razonablemente buena? El caso del vuelo AF447 es un buen ejemplo: mucho interés, y pocos datos. A eso hay que agregar otro punto: los tiempos de los peritos que investigan el accidente no son los de los medios. De hallar más evidencia y la caja negra, los resultados estarán en varias semanas más. La prensa no puede esperar tanto porque necesita los datos ya. Al final, lo único que hay a mano son… las especulaciones, las hipótesis, las teorías.

Se podría analizar un poco más el tema de la cobertura, y dar cuenta de alguna de las razones sobre la relevancia de este accidente del Airbus A330-200. Pero prefiero concentrarme sobre el punto por el cual arranqué: hemos asistido a una semana de cobertura con muchas horas dedicadas a un hecho del cual apenas hay un puñado de datos fiables. ¿Cambiará el tema esta semana?

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