Feligreses rogando por el fin de la epidemia / praying for health (by Eneas)

Las noticias sobre la epidemia de gripe / influenza porcina ya no son tan omnipresentes en los medios. A medida que la difusión de la enfermedad se ha mostrado al menos como lenta, ya no hay tantos titulares en los diarios y canales de noticias. Aquí comienza la parte más ardua del asunto. A los medios los temas estructurales no les importan demasiado; el aparato periodístico siempre se ha orientado a los hechos puntuales y tiene serias deficiencias cuando hay que comenzar a cubrir procesos de mediano y largo plazo.

Sé que algunos van a decir que la cobertura que se dio al tema de la gripe porcina fue muy sensacionalista, y no les falta razón. Pero, más allá de las opiniones, hay consecuencias apreciables en el campo del turismo. Por ahora, las principales se dan en México. La tasa de ocupación hotelera ha caído más de un 50%, aunque los porcentajes varían de acuerdo a la fuente que revisemos. Y eso ha afectado incluso a las zonas más turísticas en el sur de México, donde no se han dado casos. El panorama, de todas maneras, debería mejorar en las próximas semanas, a medidas que las alertas sanitarias se relajen. De todos modos, es muy evidente que el impacto sobre el sector turístico mexicano ya es demasiado importante, y este año los números van a dar muy mal. Para peor, la crisis financiera internacional hace poco factible una rápida recuperación de los números del sector.

¿Pero qué pasa con el resto del mundo? Un estudio presentado la semana pasada en una conferencia sobre turismo en Florianópolis, Brasil, marca números particularmente catastróficos. De acuerdo a John Walker, de la consultora Oxford Economics, en el caso de darse una epidemia de alcances globales, la caída en el PBI mundial sería de 2,2 billones de dólares (sí, 2,2 trillions en el original en inglés). Los números sólo adquieren sentido en un contexto de caída catastrófica de la cantidad de viajeros internacionales; alrededor del 60%. El sector turístico tendría un rojo de 620 mil millones de dólares; lo que falta hasta los 2,2 billones de dólares se explica por el descenso de los ingresos en las actividades relacionadas con la llegada de turistas.

Si tomamos en cuenta que en la última semana la cantidad de alertas relacionadas con el tema de la gripe porcina ha caído, los números aparecen como demasiado catastróficos. Si tomamos un alerta similar, como la epidemia de SARS en el sudeste asiático, las pérdidas fueron de 25 mil millones de dólares, con caídas muy significativas en la cantidad de viajeros que llegaron en 2003 a China y Tailandia, entre otras naciones.

Lo cierto es que no parece que nos encontremos, en el corto plazo, con un escenario tan catastrófico. De hecho, la caída en el turismo internacional tiene sus raíces en las dificultades financieras antes que en el miedo a la gripe porcina.

Más en Strait Times y TravelMole. La foto que abre la entrada fue tomada en la ciudad de México por Eneas y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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