En 2003, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés), una forma atípica de neumonía, causó una importante cantidad de muertes en el sur de Asia, e impactó de manera muy severa en las estadísticas turísticas de esa zona del mundo. Durante ese año, 12 millones menos de viajeros llegaron a esa zona, una caída del 9% con respecto a 2002. Algunos países, como China y Malasia, tuvieron caídas incluso superiores.

En 2006 apareció el alerta por la gripe aviar. No hubo tanto impacto sobre los números del mercado turístico, en particular porque no se reportaron tantos casos como con el SARS, aunque la mayor parte de los casos se había localizado en Hong Kong. La Organización Mundial de la Salud tiene una sección de su página Web dedicada a las novedades sobre la gripe aviar.

Y en 2009 volvemos a ocuparnos del tema, con el brote de gripe porcina que ha aparecido en estas horas en México, donde se habla ya de 81 muertos al momento de escribir esta entrada. El tema del turismo vuelve a estar en primer lugar, ya que las autoridades de otros países han establecido rápidamente mecanismos de vigilancia hacia personas que recientemente hayan regresado de visitar México, y seguramente el tema se va a extender a los que vuelvan en los próximos días. Y si atendemos a los casos anteriores, en particular el SARS, vamos a ver consecuencias en los números del turismo en ese país, uno de los más visitados del mundo. Más cuando sus principales visitantes, los estadounidenses, se han revelado como tan sensibles a temas ligados con nuevas enfermedades. En el caso de la gripe porcina, además, se ha registrado por ahora una mortalidad bastante alta, lo que causa aún más alarma.

Si revisan hoy los principales diarios del mundo, verán que en todos ellos el tema de la gripe porcina ocupa una parte central de sus agendas. Si bien la mayor cantidad de casos se ha dado en México, ya hay casos sospechosos en otros países. Veremos como evoluciona el tema en los próximos días, pero seguramente el tema de la gripe porcina seguirá en los medios por un tiempo más, y será un caso más para analizar en relación a su impacto con relación al mercado turístico.

Este blog ya se había ocupado del caso del dengue, a partir de su brote en buena parte del territorio argentino. Y ahora nos ocupamos de la gripe porcina. Parece claro que, cada vez más, hablar de turismo implica también dar cuenta de toda serie de alertas sanitarias, y que esa situacion se hará cada vez más común. La movilidad global, claro, implica establecer rápidas asociaciones entre turismo y distribución de enfermedades. En el fondo, se trata de las relaciones sobre turismo y riesgo, un tema que ya hemos abordado muchas veces en este blog, y que no dejará de aparecer en nuestra agenda, seguramente.

Hay un resumen bastante sintético sobre las características de la enfermedad y las medidas de prevención en el diario español El Mundo.

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